Mediante arbitraje se definirá destino de cuadros de Gustav Klimt
El futuro de cuatro valiosos paisajes del pintor austríaco que confiscó la Alemania nazi y cuya propiedad demanda una estadounidense será resuelto por tres jueces, cuya decisión será inapelable.
El Estado austríaco pactó con una ciudadana estadounidense llegar a un acuerdo extrajudicial para determinar el futuro de seis cuadros de Gustav Klimt que fueron arrebatados por los nazis a la familia de la demandante.
Las obras, expuestos en una galería vienesa, son reclamados por Maria Altmann, que dice haberlos heredado antes que fueran confiscados en 1938, después de la anexión de Austria a la Alemania nazi.
Según anunció este miércoles Randol Schoenberg, el abogado de Maria Altmann, las dos partes acordaron dar por finalizado el juicio en Estados Unidos y acordar en Austria una corte de arbitraje extrajudicial aunque vinculante, compuesto por tres jueces.
Dos de los tres árbitros ya fueron elegidos, uno de ellos por el Estado austríaco y el otro por la propia Altmann, mientras que el tercero todavía debe ser nombrado, informó la agencia de noticias austríaca APA.
El dictamen de los tres jueces, que será presentado el 1 de noviembre de 2005, deberá ser aceptado por ambas partes, o sea, por la Galería Belvedere de Viena, Altmann y cuatro herederos más, sin posibilidad de apelación, aseguró el abogado estadounidense.
Según distintas fuentes, las seis pinturas en disputa tienen un valor aproximado de 135 millones de dólares (más de 78.000 millones de pesos).
La demanda inicial fue presentada en diciembre de 2002 por Altmann, hoy de 89 años, quien afirma que las pinturas pertenecían a su tío Ferdinand Bloch-Bauer, un magnate judío checo, cuya esposa le pidió que tras su muerte las obras fueran donadas a la galería estatal Belvedere.
Sin embargo, Bloch-Bauer decidió legar los cuadros a sus sobrinos, entre ellos Altmann, pero las obras y todos sus bienes fueron confiscadas por los nazis tras la anexión de Austria por Alemania en marzo de 1938.
Maria Altmann huyó durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) a Estados Unidos, donde vive hasta hoy como ciudadana estadounidense.
Fue la primera vez que un tribunal de apelaciones del país norteamericano exigía que un gobierno extranjero responda ante las autoridades judiciales estadounidenses en un caso vinculado al Holocausto.
Los seis cuadros en disputa son dos retratos de Adele Bloch-Bauer, la esposa de Ferdinand, así como cuatro paisajes creados por Klimt, uno de los pintores más importantes del siglo XX. (EFE)