Time develará fuente de periodista para evitar que vaya a la cárcel

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Autor: Cooperativa.cl

El semanario entregará las anotaciones de uno de sus reporteros que recibió y luego publicó el nombre de una agente de la CIA, en medio de una disputa política sobre la invasión a Irak.

La revista Time anunció que entregará a los tribunales estadounidenses las notas de uno de sus periodistas, reclamadas en la investigación por la filtración del nombre de una agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés), sólo con el objetivo de que el reportero no vaya a prisión.

 

El periodista Matthew Cooper, junto a su colega Judith Miller -del diario The New York Times-, se arriesgan a ir a la cárcel, pues se niegan a revelar sus fuentes.

 

Time señaló, en un comunicado, que entregará las notas de Cooper a pesar de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos "ha limitado la libertad de prensa en formas que tendrán un efecto escalofriante en nuestro trabajo".

 

La Corte Suprema rechazó, el lunes 27 de junio, la apelación de los dos profesionales, con el argumento de que la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de información, no protege a los periodistas que investiguen un caso criminal.

 

Según la prestigiosa revista, el fallo "puede dañar el libre flujo de información que es tan necesario en una sociedad democrática".

 

El caso que involucra a Cooper y Miller estalló cuando varios medios informaron, hace dos años, de la identidad de la agente de la CIA Valerie Plame, así como que estaba casada con el ex embajador Joseph Wilson, enviado a Níger a investigar supuestas compras iraquíes de uranio y crítico de los argumentos de la Casa Blanca para invadir Irak.

 

En Estados Unidos revelar la identidad de un agente secreto es un delito federal, por lo que la persona o personas que informaron a los periodistas se exponen a su vez a un proceso judicial.

 

La primera información fue publicada por el columnista conservador Robert Novak en el diario The Washington Post, y luego Miller y Cooper la corroboraron.

 

El ex diplomático acusó a Washington de filtrar la identidad de su mujer, como represalia política por cuestionar los argumentos de la administración de George W. Bush para atacar al régimen del depuesto Sadam Husein.

 

Las principales sospechas sobre quién fue la fuente han recaído en Lewis "Scooter" Libby, el jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney. (EFE)