Bachelet dijo que estudiará alza de impuestos si el país lo necesita
"Sólo si es indispensable y bajo dos premisas: que no afecte al crecimiento y que no sea una carga para los más pobres ni las clases medias", explicó la presidenciable socialista.
La candidata presidencial del bloque PS-PPD-PRSD, Michelle Bachelet, señaló que no comparte la tesis de algunos grupos socialistas europeos sobre potenciar el crecimiento económico con una rebaja de impuestos. La ex ministra de Estado explicó que considerará un alza de tributos en su eventual gobierno si el presupuesto fiscal así lo amerita.
"Bajar los impuestos, de ninguna manera. Para financiar los planes contamos con el crecimiento económico; pero además tenemos posibilidad de expandir el presupuesto nacional con una mayor eficiencia, la lucha contra la evasión de impuestos y la racionalización: existen algunas herencias de exenciones tributarias que ya no tienen sentido", señaló.
En entrevista con el diario español El País, la médico cirujano añadió que "vamos a contar con más recursos y, si con ellos no alcanza, no descarto elevar los impuestos. Pero sólo si es indispensable y bajo dos premisas: que no afecte al crecimiento y que no sea una carga para los más pobres ni las clases medias".
Consultada por la situación macroeconómica del país, Bachelet aseveró que "cuando un país crece económicamente, estos beneficios tienen que llegar a todos. Hemos tenido éxito, pero ahora debemos ver cómo distribuimos mejor".
Respecto de sus prioridades en caso de ganar la elección del 14 de diciembre próximo, la ex titular de Salud y Defensa detalló que éstas son "mantener todos los logros conseguidos -avance de la democracia, de las libertades, crecimiento económico-, pero ahora tenemos la obligación de plantear un nuevo desafío: seguir creciendo y a la vez distribuir mejor la riqueza y dar más oportunidades a todos".
"Proponemos un plan de igualdad que se centrará en la infancia, las mujeres, la reforma de la protección social, de las pensiones y la educación", subrayó.
Pobres de América Latina aún no tienen una respuesta
"El continente ha percibido que las reformas económicas no han sido suficientes para resolver las grandes necesidades de la gente", respondió Bachelet al ser interrogada por lo que El País denominó "giro a la izquierda" de América Latina.
Añadió que "el crecimiento económico es una prioridad, pero lo más importante es el desarrollo. Hay que vincular el crecimiento con la lucha contra la pobreza, el medio ambiente y las políticas sociales. Tenemos necesidades importantes en la región y ciertos modelos no le han dado respuesta".
Respecto del caso de Venezuela y Hugo Chávez, Michelle Bachelet señaló que "cada país tiene sus procesos internos, que hay que respetar. Chile tiene un diálogo fluido con el gobierno de Venezuela y vamos a seguir trabajando fuertemente con todos los países de América Latina, porque tenemos desafíos comunes".
"¿Crece el sentimiento antiestadounidense en la región?", preguntó el periódico a la candidata, quien consideró que EE.UU. "es un país muy importante en la región y puede ser un gran socio, con reglas claras. Compartimos unos valores y estamos dispuestos a seguir avanzando en esta línea, pero bajo la lógica de la autonomía y el respeto".
Sobre el rol de España bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la abanderada socialista señaló que Madrid "desempeña un rol fundamental, que puede contribuir a fortalecer los vínculos con el conjunto de Europa y otros países. Iberoamérica puede ser una gran oportunidad".
La derecha chilena es democrática
En Chile hay "una derecha democrática, aunque en su interior puede haber enquistados elementos no democráticos", consideró Michelle Bachelet al analizar la realidad nacional, tras la superación -dijo- de la transición.
"La semana pasada se aprobó finalmente la reforma de la Constitución y con ella se acabaron los roles tutelares; se consolidó institucionalmente algo que ya existía en la práctica: una democracia plena y madura. Desde esta perspectiva, la transición está completada", agregó.
Sin embargo, reconoció que estima que "hay un desafío pendiente, que no cuestiona el hecho de estar en democracia, sino su calidad, y que también sucede en otros países. Me refiero al sistema binominal de elegir a los candidatos, que no me gusta; me parece poco representativo y deja a parte de la sociedad fuera del Parlamento".
Respecto de la viabilidad de la Concertación, Bachelet sentenció que "la coalición es un reflejo de lo que fue la unión para derrotar a una dictadura militar. Llegamos a la conclusión de que lo que nos unía era infinitamente más que lo que nos separaba: democracia, libertad económica, un Estado que apoya a los más vulnerables, defensa de los derechos humanos y muchas otras cosas. El proyecto tiene vigencia porque tenemos visiones comunes, aunque haya matices".
Finalmente, El País preguntó a la ex ministra sobre la injerencia actual del ex dictador Augusto Pinochet en la vida política del país, la cual se transformó en nula tras el escándalo de las cuentas secretas en el Riggs Bank.
"Hay consenso en que nada podía justificar las agresiones a los derechos humanos. Pero hubo una parte de la ciudadanía que probablemente lo asumió en su día como 'mal necesario', algo que ni comparto ni justifico. Estos sectores admitían que hubo excesos, pero subrayaban dos elementos: el crecimiento económico y la austeridad. Este golpe (las cuentas) ha sido efectivamente letal. Tanto, que hoy nadie quiere verse vinculado políticamente a la imagen de Pinochet y todos tratan de separar aguas", destacó.