El 70 por ciento de los colonos israelíes han sido desalojados
El segundo día de la evacuación forzosa de los enclaves judíos en Gaza estuvo marcada por la explusión de nacionalistas atrincherados en dos sinagogas consideradas símbolos de la resistencia.
La segunda jornada de evacuación por la fuerza de los colonos en Gaza concluyó este jueves con el desalojo de las sinagogas de Kfar Darom y Nevé Dekalim, símbolo de la resistencia para cientos de activistas, y un resultado de 100 detenidos, 44 heridos y un soldado herido por disparos de milicianos palestinos.
Según informaron los mandos militares, el 70 por ciento de los colonos ya han abandonado los asentamientos de la franja de Gaza.
La jornada estuvo marcada de nuevo por el dramatismo de los colonos que se resistían a abandonar sus enclaves y las duras imágenes de las fuerzas de seguridad israelíes penetrando por la fuerza en las sinagogas.
Una unidad especial de la policía israelí logró tomar el tejado de la principal sinagoga de Kfar Darom a última hora de la tarde para sacar por la fuerza a un centenar de jóvenes nacionalistas que se había atrincherado sobre el templo.
Utilizando dos contenedores, elevados por medio de grúas, los soldados y agentes de la policía israelí consiguieron llegar hasta el tejado de la sinagoga, mientras desde el primer piso decenas de agentes consiguieron ascender a la azotea y cortar la alambrada de espinos que la rodeaba.
Los opositores intentaron impedir el asalto con el lanzamiento de agua, basura, huevos, sandías, harina, líquidos de distintos colores e incluso palos de madera.
Las fuerzas de seguridad intentaron repeler las agresiones con chorros de agua, al tiempo que se refugiaban tras escudos de plástico y equipos antidisturbios, aunque desarmados y empleando grandes dosis de paciencia.
A últimas horas de la tarde numerosos colonos y nacionalistas de la derecha radical subieron a autobuses controlados por el Ejército para su posterior evacuación.
Según declaró un jefe de la policía en Kfar Darom, los agentes antidisturbios rociaron a los atrincherados en el tejado de la sinagoga con un líquido azul, para su posterior identificación a fin de poder presentar cargos contra ellos.
"Hagan algo, no se queden de brazos cruzados contra esta injusticia. Salgan a manifestarse", profería uno de los colonos desalojados a los medios de comunicación, al tiempo que otros simpatizantes quemaban un autobús en el que las fuerzas israelíes tenían planeado evacuar este reducto.
En la otra sinagoga convertida en símbolo de la resistencia, la de Neve Dekalim, el Ejército evacuó por la fuerza uno por uno a los colonos encerrados.
"Ha sido muy difícil, se pelean con nosotros y sueltan puñetazos", dijo un soldado muy grueso cubierto de sudor que descansaba a un lado de la entrada de la sinagoga. "Es difícil mentalmente porque son nuestros hermanos no nuestros enemigos", agregó.
Dentro de la sinagoga los hombres se encontraban en el suelo, muchos de ellos enganchados por los brazos. Algunos de los dirigentes encerrados instaron a los más rebeldes a no ser violentos al resistirse cuando los soldados se acercaban para sacarles.
Desde que se inició la aplicación del Plan de Desconexión de la franja de Gaza, al menos 14 asentamientos judíos en este territorio han sido completamente evacuados por las fuerzas de seguridad, que esperan poder completar el proceso la próxima semana.
Cuando ya se había concluido la evacuación de las sinagogas, a última hora de la tarde, un soldado israelí resultó herido leve al recibir los disparos de milicianos palestinos cuando viajaba en un vehículo militar por la carretera entre el cruce de Karni y el asentamiento de Netzarim.
En otro suceso registrado momentos antes, al menos tres cohetes de fabricación casera Kasam, lanzados por palestinos cayeron en una zona próxima al paso de Kisufim, frontera entre Gaza e Israel sin causar daños. (EFE)