Extremistas judíos acosan al Ejército en el norte de Cisjordania
Manifestantes atacaron con una bomba incendiaria un vehículo militar, en las horas previas al desalojo de las colonias de Jomesh y Sa-Nur.
Militantes de la extrema derecha israelí comenzaron a acosar a los efectivos del Ejército apostados en el norte de Cisjordania, quienes se preparan para, en los próximos días, materializar la evacuación de dos asentamientos de la zona.
Colonos judíos lanzaron una bomba incendiaria contra un vehículo militar en las proximidades del cruce de Kedumim, durante una manifestación de protesta contra la evacuación de las colonias de Jomesh y Sa-Nur.
El móvil afectado fue una excavadora que pasaba por la zona de la manifestación, al sur de los dos asentamientos. Los ocho atacantes escaparon del lugar tras ser amenazados por el conductor con un arma de fuego, informaron medios de prensa locales.
Durante la protesta los manifestantes también pincharon las ruedas de un segundo vehículo militar.
En la manifestación resultaron heridos cuatro agentes de policía y dos manifestantes, mientras que un soldado sufrió heridas leves en una escaramuza con residentes de Jomesh.
El Ejército israelí prevé evacuar esta misma semana Jomesh y Sa-Nur, los dos últimos asentamientos a desalojar según el Plan de Desconexión del primer ministro, Ariel Sharon, y que es resistido por los judíos ortodoxos.
A diferencia de la franja de Gaza, donde la evacuación fue pacífica, en el norte de Cisjordania el Ejército israelí teme un atrincheramiento armado por parte de los colonos más radicales, conocidos como los "Jóvenes de las Colinas".
Estos judíos, que viven en otras partes de Cisjordania, participaron en el pasado en enfrentamientos armados contra el Ejército durante el desmantelamiento de varias colonias no autorizadas por Jerusalén, en el que resultó herido oficial, quien quedó paralítico tras ser atropellado.
La radio militar israelí informó este domingo que los colonos de Sa-Nur entregaron sus armas al Ejército, a excepción de unas granadas de ruido.
Desde hace meses el servicio secreto israelí trata de identificar a los extremistas más radicales para impedirles que se acerquen a los dos asentamientos, pero teme que hayan podido llegar al lugar y que estén armados. (EFE)