"Tookie" Williams: el pandillero ejecutado que postuló al Nobel de la Paz
Una inyección letal acabó con el fundador de una de las peores bandas callejeras de Los Angeles. Tras las rejas se convirtió en un promotor de la paz, lo que no detuvo su ejecución.
Stanley "Tookie" Williams, quien fue ejecutado este martes en California, tras fracasar los intentos de sus abogados por lograr la clemencia, dejó una historia contradictoria que incluye, además de la condena por cuatro homicidios, el haber creado la más violenta pandilla de Los Angeles, seis postulaciones para el Nobel de la Paz y una para el de Literatura.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declinó el lunes 12 de diciembre las peticiones de clemencia y autorizó que la ejecución por inyección letal siguiera adelante, con el argumento de que el reo no se había arrepentido de los crímenes por los que se le condenó.
Los encargados de administrar la mortal mezcla de drogas en la Prisión Estatal de San Quintín tuvieron problemas para encontrar una vena en el musculoso brazo del reo. Mientras intentaban aplicar la inyección, Williams miraba repetidamente y se veía frustrado, moviendo su cabeza hacia sus partidarios y otros testigos.
"¿Están haciendo eso de forma correcta?", se preguntó a uno de los hombres con jeringa, antes de fallecer a las 12:35 de San Francisco (05:35 de Chile).
De pandillero a escritor y símbolo contra la violencia
Nacido en Nueva Orleans (Louisiana), Williams creció en un barrio pobre al sur de Los Angeles, donde era conocido por ser un líder nato. En 1971, a los 17 años, fundó la famosa banda callejera "Crips".
Junto a su amigo Raymond Washington fundó la pandilla que luego se extendió por todo el país norteamericano y cuyos miembros eran identificados por llevar un pañuelo azul en la frente.
Las autoridades afirman que su pandilla es responsable de cientos de muertes, muchas de ellas en batallas por dominio territorial y control del tráfico de drogas con sus rivales de los "Bloods" (identificados con el color rojo).
Aunque por mucho tiempo logró evitar a la ley, en 1979 las muertes de cuatro personas en dos robos armados fueron ligadas a Williams y su escopeta.
Tras ser condenado por los cuatro homicidios Tookie fue sometido a aislamiento por mala conducta. En ese momento afirmó que se dio cuenta de sus errores y se arrepintió de su vida pasada.
Williams siempre insistió en que era inocente y en que no se iba a declarar culpable de crímenes que no perpetró, aunque esto le impidiera obtener el indulto.
Desde entonces, dedicó su vida a hablar contra la violencia y escribió nueve libros para niños.
Esos libros, entre los que se cuentan títulos como "Blue rage" (Furia azul), "Black redemption" (Redención negra), "Tookie speaks out against gang violence" (Tookie habla en voz alta contra la violencia de las pandillas) y "Life in prision" (Vida en prisión), le valieron una candidatura al Nobel de Literatura.
Las ganancias por ventas han sido siempre donadas a organizaciones sin fines de lucro.
Además el reo, de 51 años, fue propuesto la semana pasada por sexta vez consecutiva para el Nobel de la Paz por su trabajo contra la violencia callejera.
Los partidarios de "Tookie" no fueron escuchados
Este caso acaparó titulares de prensa y la atención de Hollywood. Sus seguidores van desde el rapero Snoop Dogg al obispo Desmond Tutu, el reverendo Jesse Jackson, Winnie Mandela, Bianca Jagger y el actor Sean Penn.
"Esta noche presenciamos un asesinato a sangre fría, planeado, eficaz, calculado y antiséptico", declaró a las puertas de San Quintín la cantante Joan Baez.
Sus palabras, al igual que sus canciones, no detuvieron la ejecución pero sí se unieron al debate nacional sobre un castigo que apoya la mayoría de los estadounidenses.
"Tú matas y nosotros te matamos. Eso es lo que está haciendo Estados Unidos", añadió Helen Prejean, la religiosa contraria a la pena de muerte que inspiró la película "Hombre muerto caminando", que también estuvo presente en las puertas de San Quintín.
Sus partidarios sostenían que la pena de muerte debía ser conmutada por cadena perpetua porque había realizado reparaciones al escribir libros para niños sobre los peligros de las pandillas y violencia.
En 2004 Jamie Foxx, que ganó un Oscar por su interpretación en "Ray", donde dio vida a Ray Charles, personificó al propio "Tookie" Williams en "Redemption" (Redención).
El propio Foxx fue un defensor de "Tookie" Willims para que fuera redimido de la pena máxima.
Williams murió tras rechazar todos los ritos que intentan humanizar las ejecuciones, incluida la última cena y la compañía de un consejero espiritual o las tristemente famosas últimas palabras.
La frase la pusieron los miembros del equipo legal de Williams que nada más concluir la ejecución gritaron al unísono: "El Estado de California ha asesinado a un hombre inocente". (EFE)