Hillary Clinton, la historia de una mujer siempre "primera"

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

"Sé cómo piensan y operan los republicanos en Washington, y cómo vencerlos", aseguró la senadora por Nueva York al anunciar su candidatura presidencial.

Admirada o criticada, la senadora demócrata por Nueva York y desde este sábado primera candidata mujer a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, siempre ha hecho gala de su vocación de ser "la primera".

 

Desde que en su época de estudiante fue la primera de la clase, la esposa del ex presidente Bill Clinton ha estado acompañada por esa cualidad a lo largo de toda su vida.

 

Hillary Clinton se declaró lista para asumir el desafío de sacar a los republicanos de la Casa Blanca. (Foto: Archivo Cooperativa.cl)

Ella fue la primera mujer que consiguió un escaño en el Senado por el estado de Nueva York y es también la primera ex primera dama que se lanza a la carrera presidencial. Brillante y calculadora, demasiado para algunos, Hillary Clinton es una mujer que levanta pasiones y odios, pero nadie duda de su capacidad de llevar adelante lo que se propone.

 

A sus 59 años, goza de un notable prestigio como jurista, defensora de los derechos civiles y las libertades fundamentales, y también como política.

 

El pasado mes de noviembre demostró que tiene su público y que éste la apoya, cuando renovó su escaño en la Cámara Alta por un amplio margen, frente a su contrincante republicano, John Spencer.

 

Ahora su apuesta es aún mayor, quiere volver a la Casa Blanca no como consorte, sino como presidenta y, tal y como ha hecho en ocasiones anteriores, afronta la tarea muy segura de sí misma.

 

"Sé cómo piensan y operan los republicanos en Washington, y cómo vencerlos", aseguró la senadora en el mensaje en el que anunció su candidatura a las primarias demócratas para la elección presidencial de 2008.

 

"Me apunto y estoy aquí para ganar", agregó Hillary Diane Rodham, su nombre de soltera, con el que se le conocía antes de convertirse en una de las mujeres más reconocidas a nivel mundial.

 

La hija de un empresario textil llega a Yale

 

Nacida en octubre de 1947 en el seno de una familia de clase media y de profundas raíces metodistas de Park Ridge, estado de Illinois, Hillary es la hija mayor del matrimonio formado por el fallecido empresario textil Hugh Rodham y su esposa Dorothy.

 

Después de graduarse en el Wellesley College, en 1969 se matriculó en la facultad de Derecho de la Universidad de Yale, donde conoció a su esposo, Bill Clinton, con quien tiene su única hija, Chelsea, y comenzó a demostrar su interés por la política.

 

Tras licenciarse con un expediente brillante, en 1974 siguió a Clinton hasta su pueblo, Fayattville, en Arkansas, y en 1975, contrajo matrimonio con él.

 

A partir de entonces comenzó a ejercer la abogacía desde la firma Rose y se convirtió en una reconocida defensora de las libertades individuales y comenzó a acumular un creciente prestigio que en 1991 fue reconocido por el National Law Journal, que la designó como una de las mejores abogadas del país.

 

Durante los 12 años en los que su marido fue gobernador de Arkansas, lo acompañó y lo ayudó a tomar decisiones en todo momento, algo que siguió haciendo después de 1993, año en el que se convirtió en la primera dama de EE.UU.

 

Entonces dejó muy claro que no iba a tener el clásico "papel segundón" de las primeras damas y que no estaba dispuesta a quedarse en casa "haciendo galletas y sirviendo té". Algo que cumplió.

 

Destacada abogada, Hillary Clinton nunca actuó como una primera dama tradicional y logró protagonismo por sus campañas durante la presidencia de su marido. (Foto: Archivo EFE)

Durante los dos períodos presidenciales que vivió en la Casa Blanca, Hillary creó una nueva figura de esposa del presidente, compaginando las tareas de consorte y madre, con las de una persona totalmente implicada en su profesión y comprometida, especialmente con las causas de las mujeres y niños.

 

Así, encabezó los esfuerzos para aumentar los fondos para la investigación del cáncer de mama y las vacunas infantiles, además de tratar de impulsar programas de educación, cuidados sanitarios e igualdad de oportunidades para mujeres y niñas de todo el mundo.

 

Su trabajo fue compensado con varios galardones, como el Premio de la Fundación Humanitaria Elie Wiesel y el Premio Martin Luther King.

 

Tras su paso por la Casa Blanca, en el año 2000 decidió seguir en la política por su cuenta y convertirse en la única ex primera dama elegida hasta el momento para desempeñar un cargo público, el de senadora.

 

Este no impidió que escribiera algunos libros, incluido el de sus memorias, "Living history", que llegó a encabezar las listas de ventas, y en el que relata la etapa del "escándalo Lewinsky", protagonizado por su marido y la ex becaria de la Casa Blanca y que, pese a que le llevó a dar una bofetada a su marido, no consiguió romper su matrimonio. (EFE)