Ségolène Royal intentó relanzar su campaña al Elíseo tras retroceso en sondeos
La abanderada socialista francesa pretende dar un nuevo impulso a su postulación, luego que su contendor, Nicolás Sarkozy, entrara con fuerza a la pelea.
La candidata presidencial del Partido Socialista (PS) al Elíseo, Ségolène Royal, intentó este lunes relanzar su campaña tras su retroceso en los sondeos frente a su contrincante, el conservador Nicolas Sarkozy, contra el que declaró abierta la "batalla".
"Doy el pistoletazo de salida de esta batalla (...) que quiero ganar con todos ustedes, todos los que consideran que ya basta de estos derroches, estas brutalidades, estas violencias, este liberalismo a ultranza", declaró Royal.
Después de denunciar las propuestas económicas y fiscales del candidato de la conservadora y gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP), prometió ser, si es elegida, "la presidenta de todas y todos los que hasta ahora no han tenido voz".
A tres meses de la primera vuelta de las Presidenciales, la portaestandarte del PS aprovechó la apertura al público de la sede del partido transformada en cuartel general de campaña para declarar abierta la "batalla" y defender su método de campaña, que ha suscitado críticas internas en la colectividad.
Aunque afirmó que se atendrá a su estilo de campaña, anunció la "aceleración" de los "debates participativos en todo el territorio".
Con 5.000 debates participativos programados, de los que 2.000 ya han tenido lugar, Royal hará el balance el próximo día 3 antes de efectuar una gira de una semana por todas las regiones.
Y anunció que el 10 y 11 de febrero desvelará su "proyecto presidencial".
Es una aceleración del calendario: hasta ahora su equipo de campaña decía que el programa presidencial de Royal se haría público a finales de febrero o comienzos de marzo.
Después de las turbulencias de los últimos días, como la suspensión por un mes de uno de sus portavoces, que dijo en broma que el único defecto de Royal es su compañero, Francois Hollande, quien es también el líder del PS, el acto de este lunes reunió a ambos ante militantes y periodistas.
Era una forma de querer acallar los comentarios sobre los desacuerdos entre la candidata y el líder del PS, especialmente en el tema clave de la fiscalidad.
El PS también se esforzó por dar la impresión de ser una familia unida tras las críticas internas al estilo de campaña de Royal, quien en los últimos días ha multiplicado las intervenciones mediáticas frente a la poderosa "máquina" de Sarkozy.
Además de radicales y del ex ministro Jean-Pierre Chevenement, estaba el ex titular Finanzas Dominique Strauss-Kahn, al que Royal derrotó en las primarias. El otro derrotado, Laurent Fabius, no acudió al acto, pero sí estaba uno de sus allegados.
Mientras, la decisión del militante ecologista y presentador de televisión Nicolas Hulot de no concurrir en las Presidenciales ha suscitado alivio entre las filas de los candidatos, especialmente de izquierda a los que su presencia podía restar votos.
Hulot anunció esta jornada que no se presentaba porque, entre otras razones, había prometido a los candidatos ya en competencia que no lo haría si respaldaban su "pacto" ecológico, lo que han hecho los principales postulantes, Royal y Sarkozy incluidos.
La renuncia de Hulot deja a la candidata de los Verdes, Dominique Voynet, como la más capaz, según los sondeos, de hacer propuestas para defender el medio ambiente, seguida de cerca por Sarkozy, y en tercer lugar por Royal y el líder antiglobalización José Bové. (EFE)