Royal y Sarkozy se enfrentaron por la semana laboral de 35 horas

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Autor: Cooperativa.cl

En el debate previo a la segunda vuelta en las elecciones francesas, ambos candidatos a la presidencia centraron sus argumentos en las políticas sociales.

La semana laboral de 35 horas implantada en Francia por el anterior Gobierno de izquierda y las fórmulas para reducir la deuda y relanzar el crecimiento ocasionaron este miércoles fuertes encontronazos en el duelo televisado de los candidatos al Elíseo, el conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal.

 

Las 35 horas semanales son "una catástrofe generalizada para la economía francesa" y en especial para los hospitales, puesto que los han "desorganizado", afirmó Sarkozy al entrar en el segundo tramo del debate, dedicado a la las cuestiones económicas y sociales.

 

"¿Si tanto daño han hecho, por qué no las han eliminado?", respondió la candidata socialista a Sarkozy, tras recordarle que el Gobierno conservador al que él ha pertenecido hasta finales de marzo pasado ha tenido casi cinco años para suprimir las "35 horas".

 

Royal reconoció que la ley de aplicación de las 35 horas es "muy rígida", especialmente en lo que respecta a las pymes, pero defendió la "importante conquista social" que supuso esa reforma estrella del Ejecutivo de izquierdas del socialista Lionel Jospin (1997-2002).

 

Dejó claro, no obstante, que si es elegida presidenta de Francia el próximo 6 de mayo "no habrá generalización de las 35 horas" si los agentes sociales (sindicatos y patronal) no se ponen "de acuerdo sector por sector" de la actividad económica.

 

Como ataque a la reforma de las 35 horas, Sarkozy replicó que "ningún país del mundo" la ha copiado y que incluso, el presidente del Gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, le había dicho personalmente que nunca aplicaría una medida similar en España.

 

Si gana, Sarkozy avanzó que no tocará las 35 horas, "se quedarán al mismo nivel que el descanso semanal", pero para contrarrestar su efecto exonerará las cargas sociales de las horas extraordinarias para las empresas y del impuesto sobre la renta para los contribuyentes.

 

"Yo también he hablado con Zapatero" y con otros líderes europeos, le replicó Royal, quien espetó a Sarkozy que su propuesta de exoneración de horas extraordinarias costará 5.000 millones de euros al Estado y además es "peligrosa" porque no generará empleo.

 

Ella se comprometió a poner el crecimiento económico francés a un ritmo de crucero anual del 2,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y destinar todo lo que exceda esa cifra a la reducción de la deuda pública.

 

Su fórmula para conseguirlo -dijo- será establecer "un nuevo pacto con las empresas", especialmente con las pymes a las cuales destinará la mayoría de las ayudas públicas, así como luchar contra el "despilfarro" del dinero público.

 

Muy combativa durante el debate, Royal fue objeto de los reproches de un Sarkozy sereno y a la defensiva que le espetó en varias ocasiones la falta de "precisión" de sus propuestas.

 

Sarkozy, por su parte, reiteró su determinación de "revalorizar el trabajo" y permitir "a los que quieren ganar más que trabajen más" para aumentar así el poder adquisitivo y con él el crecimiento. (EFE)