Embajador ruso secuestrado en Costa Rica "está a salvo"
La toma de la embajada de Moscú en San José incluye a otros siete rehenes, quienes son amenazados por un joven ingeniero, quien procede de Kirguizistán o Uzbekistán.
La policía costarricense mantiene un estricto control de seguridad en torno a la embajada rusa en San José, donde un joven armado mantiene secuestradas a ocho personas, entre ellas al titular de la legación Valery Nicolaenko, quien confirmó a la televisión local que se encuentra "bien y a salvo", al igual que los otros funcionarios en el interior de la sede, tomada por un joven armado.
Nicolaenko habló por teléfono con un canal local y confirmó que un hombre armado se encuentra en la legación y mantiene una disputa con otro sujeto, al parecer de nacionalidad rusa, por dinero.
Sin embargo, aclaró que no hay nadie herido y que se está coordinando con las autoridades costarricenses para acabar con la situación de crisis.
Minutos antes, el ministro de seguridad costarricense, Fernando Berrocal, aseguró que el embajador ruso, Valery Nicolaenko, se encuentra al interior de la sede diplomática, pero "a salvo, dentro de un zona de máxima seguridad", sin dar más detalles.
La autoridad agregó que junto a Nicolaenko se encuentra el cónsul ruso, cuyo nombre no entregó.
Cuatro personas que se encontraban dentro de la legación, pero en otra dependencia diferente a la que ocupa el secuestrador con sus rehenes, consiguieron salir por su propio pie del edificio, informó la policía.
La crisis se inició cuando un joven de unos 20 años, quien estaba armado y realizaba un trámite en la embajada, decidió atrincherarse en la legación, por razones aún desconocidas.
Artur Mitiniani, un presunto amigo del joven, explicó a la prensa local que el secuestrador es ingeniero eléctrico, tiene cerca de un año de residencia en Costa Rica junto a su familia, tiene pasaporte de Kirguizistán y es una persona "muy tranquila".
Otras fuentes extraoficiales dijeron que el secuestrador es de Uzbekistán.
Las autoridades se niegan a brindar detalles de lo que sucede en el edificio de la embajada "por razones de seguridad", pero confirmaron que hay unos ocho rehenes.
La policía costarricense no puede entrar a la embajada rusa si no es con el consentimiento de las autoridades de Moscú.
Por el momento, la policía mantiene cerradas las calles aledañas a la sede diplomática, ubicada en la zona este de San José, además de cortar el suministro de electricidad en el área.
La embajada es un edificio de tres pisos ubicado en una zona residencial de San José que se caracteriza por ser un área tranquila.
Los medios de comunicación, ubicados en una zona lejana a la legación, han recurrido a tomas desde helicópteros o edificios cercanos para tratar de informar sobre lo que está sucediendo en la embajada.
En ningún momento se han escuchado disparos ni hay información sobre heridos. (EFE)