Gobierno demanda como monumento histórico cargamento de galeón enterrado en Curepto

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Autor: Cooperativa.cl

Un barco llegado a nuestras costas en el año 1770, que transportaba oro y cristalería fina, ha enfrentado a la sociedad Oriflama S.A., responsable de su descubrimiento, y al Consejo de Monumentos Nacionales.

El descubrimiento de un galeón español del año 1770 que transportaba oro y cristalería fina enterrado en las costas de Curepto, ha comenzado una disputa entre la firma privada que realizó el descubrimiento y el Consejo de Monumentos de Chile acerca de quien debería quedarse con el cargamento.

 

El barco Oriflama, de construcción inglesa y que llegó a nuestras costas hace 278 años atrás enviado por el rey Carlos III, fue descubierto por la firma homónima creada en el año 2001 y conformada por el geólogo Edmundo Martínez, el biólogo marino Rodrigo Martínez, Verónica Reyes, Cecil Heissler y algunos empresarios que han estudiado este caso y son partidarios de desenterrarlo.

 

José Luis Rosales, gerente general de Oriflama S.A., afirmó que "hay una ley de monumentos nacionales y en el decreto 311 de esta misma ley que establece que la calidad de monumentos nacionales y del patrimonio histórico y del patrimonio arqueológico. Pero hechas las consultas con los abogados, con los especialistas en este caso particular no serían aplicables la Ley de Monumentos Nacionales ni el decreto 311".

 

Sin embargo, Oscar Acuña, director ejecutivo del Consejo de Monumentos de Chile, aseguró que el cargamento debería ser declarado monumento histórico.

 

"La sociedad que está a cargo de esta investigación ha planteado que este bien no estaría amparado por la Ley de Monumentos y respecto a eso nosotros tenemos con ellos una discrepancia de fondo, que no es menor, porque ellos se sustentan en un dictamen de Contraloría que señala que este bien, al no estar sumergido bajo el agua, si no que está embancado en la arena, no estaría cubierto por el decreto que declaró a todos los naufragios ocurridos con más de 50 años de antigüedad, monumentos históricos", dijo.

 

La sociedad Oriflama habría invertido hasta el momento cerca de un millón de dólares sólo en los estudios iniciales, mientras que si se inician las exploraciones los costos subirán a 10 millones de dólares. Sin embargo, el cargamento dentro del barco podría triplicar esa suma.

 

"Era un barco que traía riquezas, suntuario, lujo, que enviaba el rey de España, Carlos III para ser vendidas y comercializadas en el virreinato de Lima principalmente. Traía un importante cargamento de fina cristalería, mucho vestuario, instrumentos, muebles, vajilla, cuchillería, en general cosas para vender, para comercializar, para posteriormente con los recursos que obtuviera el rey poder desarrollar nuevas campañas en la época", explicó José Luis Rosales.

 

La sociedad se ha puesto un plazo de un año para comenzar los trabajos de excavación del barco que se encontraría en la desembocadura de los ríos Huenchullami y Mataquito en la costa de Curepto. (Cooperativa.cl)