Conozca medidas para manejar las deudas correctamente antes de contraerlas

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Autor: Cooperativa.cl

Es ideal que el pago de deudas no supere el 35 por ciento del sueldo.

No usar la línea de crédito como fondo de emergencia es primordial.

En la situación económica actual, las recomendaciones financieras en general apuntan a no endeudarse. Ahora bien, si por alguna poderosa razón es absolutamente necesario hacerlo, existen algunas precauciones previas que permiten que estos compromisos financieros no  se transformen en un dolor de cabeza.

En primer lugar, es importante antes de contraer una deuda contar con un fondo de emergencia con un monto equivalente a los gastos domésticos de tres o más meses, para contar con un apoyo en caso de cambios en el presupuesto, problemas de trabajo  o nuevas variaciones económicas. Aunque parezca evidente, es importante considerar que este dinero debe existir concretamente, es decir, no pensar que la línea de crédito existe para este fin, ya que vivir de ella implica contraer otra deuda más.

De acuerdo al sitio Consumer Reports, es importante calcular que el  pago mensual de las deudas no exceda el 35 por ciento del sueldo  de ese período y este porcentaje debe incluir todos los compromisos financieros que se deben pagar, ya sean créditos, cuentas de multitiendas, pagos con tarjetas no bancarias y saldos de ‘plásticos' bancarios, entre otros. A toda costa hay que evitar que  la suma de estas obligaciones se acerque al 50 por ciento de la remuneración mensual de la persona, ya que un monto así interfiere en la vida cotidiana y obliga a tener ciertas condiciones económicas constantes, las que ante una emergencia pueden colapsar.

Con respecto a las tarjetas de crédito, el ideal es que  el pago mensual de ellas no signifique más del 20 por ciento del sueldo y lo recomendable es cancelar el máximo en cada estado de cuenta, para eliminar esa deuda lo antes posible y dejar de pagar intereses. Es fundamental, al cancelar el saldo pendiente, considerar cuáles de ellas se pueden eliminar o devolver, para disminuir la tentación de contraer nuevos compromisos financieros a futuro.

En caso de ya tener otra deuda, como un crédito de consumo por ejemplo o pagos de la línea de crédito, antes de pensar en otro producto financiero, lo mejor es pagar la deuda más alta y deshacerse de ella cuanto antes, para no ir acumulando saldos que vayan sumando hasta hundirlo en el sobreendeudamiento.