Conozca sus derechos frente al spam
En Chile, la normativa legal regula este tipo de publicidad.
Se estima que uno de cada dos mensajes recibidos en una casilla de correo electrónico es spam, es decir comunicaciones no solicitadas enviados en forma masiva y con contenido comercial o publicitario. Si bien el tipo más común es aquel que se envía a través de la red, también puede llegar a través de correo postal, fax o teléfono.
Las consecuencias del llamado correo basura pueden ir desde llenar la casilla de e-mail a su máxima capacidad, provocando que el usuario pierda tiempo borrándolos, hasta traspasar virus que dañen sus archivos o capturen información privada de la persona como claves y cuentas personales.
De acuerdo a la Ley del Consumidor, esta práctica está sancionada porque interfiere con el derecho a la libre elección del consumidor y con su derecho a la privacidad.
El Servicio Nacional del Consumidor indica que en el caso del spam que circula a través de internet, los mensajes deben incluir información que identifique al remitente, explicar en asunto' la materia sobre la que tratan e indicar a qué dirección la persona puede solicitar la suspensión del envío de este tipo de mensajes, ya que solicitar la remoción de la lista de destinatarios es un derecho de los usuarios.
En el caso del "correo basura" que se propaga por otros medios, como correo postal, fax o telefonía, los mensajes también deben indicar el modo de terminar con el envío de este servicio y si una vez solicitada la suspensión, continúan llegando los mensajes, la normativa legal establece multas para los remitentes.
Es importante tener en cuenta que las empresas y personas que envían estos mensajes sólo pueden usar información que aparezca en bases de datos públicas o que haya sido entregada por la persona con pleno conocimiento de su uso, ya que el consumidor tiene derecho a proteger su privacidad y elegir la información o publicidad que recibe.
Para evitar la recepción de estos mensajes no deseados, es fundamental no entregar su dirección de correo a cualquier persona y, dentro de lo posible, evitar responder a las cadenas que circulan en internet, ya que son un medio para recopilar información.