Conozca las consecuencias de la privación de sueño en la vida laboral
Dormir poco genera irritabilidad, ansiedad y puede causar accidentes laborales.
Disminuir las horas de sueño para terminar tareas pendientes, avanzar en nuevos proyectos o simplemente porque las preocupaciones laborales o financieras interfieren en su descanso son situaciones cada vez más comunes y la visión del dormir como una pérdida de tiempo es una percepción bastante habitual. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la falta de sueño, junto a una nutrición inadecuada y al recorrido de grandes distancias para llegar al trabajo son factores que repercuten en la productividad del individuo y pueden hacerla descender drásticamente.
De acuerdo al sitio Entrepreneur.com, muchas veces los trabajadores no se dan cuenta de su nivel de cansancio porque han pasado tanto tiempo con un dormir de baja calidad que se acostumbran a estar en un estado de alerta disminuida y a operar sólo con una parte de sus capacidades.
Pero un mal dormir no sólo significa pocas horas de descanso, sino también un sueño de mala calidad, que no llega a ser profundo o se interrumpe constantemente, teniendo como consecuencia que ni la memoria ni el cuerpo pueden recuperarse y estar preparados para enfrentar una nueva jornada.
De acuerdo al sitio Employers.org, otras consecuencias de la falta de sueño aparte de la disminución del desempeño son la irritabilidad, ausentismo laboral, atrasos, ansiedad, baja de defensas, aumento de peso e incluso puede llevar a una depresión. Además, la disminución en el estado de alerta del individuo debido a su cansancio puede provocar accidentes laborales que afecten al trabajador o a sus colegas.
Si generalmente se siente somnoliento, al manejar percibe que su tiempo de reacción es más lento al habitual, al enfrentarse a situaciones críticas le cuesta pensar soluciones, depende de la cafeína para energizarse en el trabajo, le cuesta despertar en las mañanas, llega frecuentemente atrasado porque se quedó dormido o se acuesta cansado pero no puede conciliar el sueño sino hasta muchas horas después, es probable que esté viviendo las consecuencias de la privación de sueño o esté descansando menos de lo necesario de acuerdo a lo que su estilo de vida significa diariamente para su organismo.
Según el sitio Entrepreneur.com, algunas recomendaciones para ordenar el sueño y descansar mejor son: mantener una hora fija para irse a dormir y no ver televisión ni hacer ejercicio inmediatamente antes, no ingerir alimentos pesados en la noche, vigilar el consumo de cafeína durante el día, revisar que el colchón sea el adecuado a sus necesidades, tratar de tomar un baño de tina, leer y en general, disminuir la cantidad de actividad a medida que avanza el día. Además, el sitio también sugiere establecer una hora de levantarse que sea fija todos los días de la semana, incluido sábado y domingo, ya que de este modo, el cuerpo se acostumbrará naturalmente a despertar a esa hora, sin necesidad de depender del despertador para iniciar la jornada.