Las estrategias para salir de las deudas "plásticas"
Cumplir con el pago mínimo sólo alarga el compromiso financiero.
Por este motivo, es fundamental adoptar un método que facilite su término.
Las tarjetas de crédito, además de ofrecer la oportunidad de acceder a bienes que, de otro modo, no sería posible adquirir en el corto plazo, entregan la posibilidad de variar la cantidad de la cuota que se cancela mensualmente a partir de un monto mínimo. Si bien pagar sólo esta cifra puede parecer una buena opción en ocasiones en que el ingreso escasea, es importante considerar que, de ese modo, la deuda no disminuye, por lo que es fundamental establecer un plan para añadir capital a esos pagos y reducir el monto del compromiso adquirido.
El sitio Consumerist muestra dos tácticas para terminar con las deudas producidas por el llamado "dinero plástico". La primera de ellas, consiste en jerarquizar el total que se debe en cada tarjeta y concentrarse en pagar aquellas con los montos más bajos. Para lograr esto, el sitio Get Rich Slowly recomienda cancelar el mínimo de todas las cuentas y establecer una cantidad de dinero adicional cada mes destinada a la pequeña deuda elegida y depositarla en ella hasta que esta desaparezca.
La intención de este método es escalar progresivamente hasta pagar las cuentas con cifras mayores, de modo que la persona se mantenga incentivada y pueda ver como se reducen sus acreedores en un plazo razonable. Pero este sistema también tiene una falla, ya que si bien permite disminuir la cantidad de compromisos adquiridos, provoca que, al mantenerse pagando el mínimo en otras deudas, los intereses de estas crezcan, por lo tanto el monto total de los compromisos financieros más importantes se abulte con el paso de cada mes.
Privilegiar los intereses
La otra táctica para salir del endeudamiento por tarjetas de crédito funciona de modo similar que la anterior, pero en vez de jerarquizar las deudas por monto total, se clasifican por intereses, de modo que se privilegia el pago adicional de aquellas con la tasa de interés más elevada para evitar que sigan creciendo.
Si bien este método permite terminar con los compromisos financieros a un menos costo final, requiere más motivación y disciplina que la estrategia anterior para mantener los pagos en el tiempo, por lo que una buena alternativa es sopesar ambos antes de elegir.
Además, es fundamental considerar que al escoger cualquiera de los dos, o poner en marcha una táctica propia, requiere un esfuerzo de ahorro y un cambio en los hábitos de consumo que lo llevaron a contraer las deudas en primer lugar, por lo que comenzar a ordenar los gastos mediante un presupuesto puede ser una buena alternativa para tener claridad sobre su panorama económico y los ajustes que es necesario realizar.
Finalmente, la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras en el marco de su campaña para fomentar la responsabilidad en el endeudamiento, cuenta en su sitio con herramientas que pueden ayudarlo a lidiar mejor con sus compromisos financieros, como por ejemplo un simulador que permite determinar en cuanto tiempo terminará de pagar en base al monto que cancela mensualmente y una herramienta para conocer cuánto se cobra por el uso de la tarjeta cada mes.