Francia ratificó su pleno retorno al mando militar de OTAN
Nicolas Sarkozy dio cuenta de la decisión, tras 40 años de "independencia" de París.
El presidente busca convencer a aliados y opositores que no se someterá a EE.UU.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció el regreso de Francia al mando militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como un paso necesario que no mermará la independencia de París en cuestiones clave como la disuasión nuclear o el envío de tropas.
La disuasión nuclear francesa seguirá siendo "independiente", al igual que la "libertad de decisión" sobre el envío de militares a ciertas operaciones del grupo, aseguró el mandatario en un discurso en el que explicó las razones que llevan a que Francia ocupe el lugar que -según él- le corresponde en la OTAN.
Las condiciones de seguridad han cambiado "radicalmente" con respecto a las de la época en la que Francia dejó de participar en la estructura militar integrada de la organización por decisión del entonces jefe del Estado, el general Charles de Gaulle, recordó.
Eso fue hace más de 40 años y en el contexto de la Guerra Fría, pero ahora "Francia no está amenazada por una invasión militar" y está demostrado, según Sarkozy, que una nación sola "no tiene ninguna influencia".
También está muy claro, agregó, que no tienen sentido las críticas de quienes argumentan que un retorno pleno a la OTAN restará independencia al país, sometiéndose a las decisiones de Washington.
Convencer a la oposición
"Nuestro alejamiento" de la organización es el que "limita nuestra independencia nacional", dijo Nicolas Sarkozy en su intento de convencer a la oposición y a los grupos soberanistas de su partido que temen que su decisión dañe la imagen de independencia del país.
Hay quienes, como la secretaria general del Partido Socialista (PS), Martin Aubry, no ven nada que justifique una iniciativa de este tipo.
La decisión de Sarkozy se materializará, salvo sorpresa de última hora, durante la cumbre que la OTAN celebrará a principios de abril próximo, con motivo del 60 aniversario de su creación, en las ciudades de Estrasburgo (Francia) y Kehl (Alemania).