Traumatóloga entregó recomendaciones para evitar lesiones en la temporada de esquí

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Autor: Cooperativa.cl

Los centros El Colorado y Valle Nevado contarán con asistencia médica de la UC.

Una buena fijación de los esquís disminuye cuatro veces el riesgo de fracturas.

Comenzó la temporada de nieve y los centros de esquí ya reciben a sus primeros visitantes. Muchos de ellos se lanzan a las pistas sin la condición física ni técnica mínimamente necesaria, quedando con más de un negro recuerdo.

Por ello los centros invernales El Colorado y Valle Nevado, iniciaron su temporada con atención médica que brindará Clínica UC San Carlos de Apoquindo, para resolver las urgencias que puedan surgir en estas pistas.

La doctora, Angélica Ibáñez, traumatóloga integrante del Equipo de Medicina Deportiva de la Red Salud UC, plantea que cumplir con conductas básicas de seguridad, disminuye significativamente el riesgo de sufrir diversas lesiones.

La especialista aconseja implementar un equipamiento que incluya casco, lentes y ropa adecuada, para luego elegir las fijaciones, bastones, tabla y zapatos de esquí, según el tamaño, peso y nivel de los practicantes.

"Mientras más pese una persona, la fijación tiene que estar más dura", recalcó. Estas, ajustadas adecuadamente, disminuyen cuatro veces el riesgo de lesiones de piernas, por lo que la revisión diaria es fundamental.

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Para evitar lesiones hay que utilizar un buen equipo de esquí.

Lesiones comunes

Lo anterior se entiende porque la rigidez de la bota da soporte al tobillo pero no a la rodilla, lo que explica que con el tiempo han aumentado las lesiones del ligamento cruzado anterior, ubicado dentro de ella, dándole estabilidad. Esta es una de las lesiones más frecuentes en el esquí, seguida por las fracturas de pierna.

En la extremidades superiores, en tanto, lo más común son luxaciones de hombro, fracturas de clavícula y muñeca, asociadas principalmente a la práctica del snowboard, a quienes los especialistas recomiendan equiparse con buenos  protectores de muñecas.

En tanto, un estudio realizado durante el año 2008, guiado por la doctora Ibáñez y el traumatólogo Sebastián Irarrázaval, reúne estadísticas de los cuatro principales centros de esquí del país.

De un total de 3100 accidentes, un tercio corresponde a lesiones leves como esguinces y contusiones (34 por ciento), un 10 por ciento a fracturas, seguido por enfermedades de alturas (9 por ciento), heridas (6 por ciento), luxaciones (3 por ciento)  y traumatismos encéfalo craneanos (3 por ciento).

Estas lesiones se producen principalmente por caídas, propias de las piruetas que hacen los practicantes o por cometer la imprudencia de andar en lugares no habilitados.

También se originan por colisiones entre personas, con objetos estáticos, como los postes, o cualquier elemento de los andariveles.

Calentamiento previo

Como en todos los deportes, se debe tener un cuidado previo, lo que significa comer e hidratarse en forma adecuada durante todo el día.

"En este deporte en particular se pierden muchas calorías, por estar expuesto al frío y a la altitud. Es aconsejable no comer pesado, sino más bien consumir alimentos ricos en hidratos de carbono, y beber líquido por lo menos cada tres horas", afirma la doctora Ibáñez.

Hacer un calentamiento previo e ir aumentado la intensidad a medida que se calientan las articulaciones, es de gran utilidad para no tener problemas en las bajadas.

Si es principiante, considere una instrucción previa. Use el sentido común, practicando este deporte en canchas habilitadas para su nivel, y a una velocidad que pueda controlar el frenado, esquivar y avanzar.

Qué hacer en caso de emergencia

Ante un accidente lo primero que se debe realizar, es conservar la calma. Si esta cerca de un accidentado, retire con cuidado los esquíes y ubíquelos en un lugar donde no resbalen (lo más adecuado es enterrar las tablas). Luego, posicione al accidentado en un lugar recto y abríguelo para que no sufra hipotermia.

Posteriormente de aviso a la patrulla o encargado de seguridad, quienes están coordinados con personal médico. En ellos, dos especialistas, un traumatólogo y un médico internista, atienden las 24 horas del día los siete días de la semana.

Cuando ocurre que la lesión es grave y requiere de atención en un centro de mayor complejidad, y según el criterio del médico, la forma en que se deriva a un paciente es variable.

Si la lesión es leve, la persona puede bajar en su propio transporte; si es de cuidado se le traslada en ambulancia, acompañado de un auxiliar de enfermería del Servicio de Urgencia, o bajar en helicóptero si se está frente a un riesgo vital.