Chileno fue electo como nuevo presidente de la Comisión Ballenera Internacional

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Autor: Cooperativa.cl

Sin embargo, la reunión concluyó sin acuerdo entre conservacionistas y cazadores.

En 2010 se definirán las medidas a tomar contra la caza comercial.

La Comisión Ballenera Internacional (CBI), formada por 85 países, concluyó este jueves en Portugal su reunión anual -en principio debía finalizar el viernes- sin acuerdo sobre la posible reanudación de la caza de cetáceos y con la elección del chileno Cristián Maquieira como nuevo presidente. Él es actual embajador de Chile en Paraguay.

En tanto, detractores y defensores de la caza del mamífero marino, que sigue siendo víctima de los arpones pese a la moratoria aprobada por la CBI en 1986, optaron por prolongar un año más las discusiones sobre las condiciones para volver a autorizar su captura comercial.

También quedó pospuesta para la próxima reunión anual, que se celebrará en Agadir, Marruecos, en 2010, la posible creación de un nuevo santuario de ballenas del Atlántico Sur, defendida por los países latinoamericanos.

El nuevo presidente del organismo, que permanecerá tres años en el cargo y sustituye al estadounidense, Bill Hogarth, dijo que confía en que a lo largo del próximo año se logren consensos para avanzar en los temas que tiene planteados la CBI.

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El 2010 es el plazo que tiene la CBI para tomar medidas contra la caza de ballenas.

Avances significativos

La creación de un grupo de trabajo para definir las bases y objetivos futuros del organismo, creado en 1946, fue el avance más significativo de la reunión, celebrada desde el lunes en la isla lusa de Madeira y que tampoco aprobó la modificación de las cuotas de caza de ballenas destinadas a poblaciones aborígenes.

Los trabajos de la CBI terminaban oficialmente este viernes pero los temas pendientes fueron agotados este jueves y las delegaciones participantes dieron por cerradas las comisiones y debates previstos.

Tras la reunión de Funchal, la capital de Madeira, aún quedan sobre la mesa temas tan polémicos como la caza por parte de Japón de unas 1.000 ballenas anuales para "fines científicos", permitidos por la moratoria de la CBI y muy criticados por los ecologistas.

También se pospuso por falta de consenso otra de las propuestas más criticadas por los detractores de la caza, presentada por Dinamarca para aumentar hasta diez la cuota anual de ballenas jorobadas atribuida a los nativos de su territorio autónomo de Groenlandia.

La reunión de la Comisión Ballenera fue escenario de una nueva pugna entre los países partidarios de la caza, como Noruega, Rusia, Dinamarca, Islandia y Japón, y los conservacionistas, liderados por Latinoamérica y Australia.

Avistamiento

En medio de la polémica sobre la caza, tuvo un gran impacto en la reunión un informe australiano que reveló los beneficios económicos de mantener vivos a las grandes mamíferos marinos.

El turismo relacionado con la observación de cetáceos generó 1.400 millones de euros en 2008 y atrajo 13 millones de personas de 119 países, según datos del Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales y su Hábitat (IFAW) que presentó en Funchal el ministro de Medio Ambiente de Australia, Peter Garrett.