Servicio de Seguridad ruso aseguró que la KGB destruyó cadáver de Hitler
Así lo sostuvo el general Yuri Jristofórov, quien estuvo a cargo del archivo.
Señaló que se guardan restos de las mandíbulas y el cráneo del "führer".
Los restos del dictador nazi Adolf Hitler fueron destruidos por orden de los dirigentes soviéticos, pero en los archivos se conservan fragmentos de su cráneo y mandíbula, aseguró este lunes el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, ex KGB).
El jefe del Archivo del FSB, Yuri Jristofórov, precisó que el 13 de marzo de 1970, el entonces presidente del KGB, Yuri Andrópov, pidió al Politburó comunista autorizar la destrucción de los restos de Hitler y de varias personas más enterradas el 21 de febrero de 1946 en un lugar secreto en una base militar del sector soviético de Alemania.
La exhumación y destrucción de los restos las llevó a cabo el 4 de abril de 1970 un equipo operativo del departamento del KGB del Grupo de Tropas Soviéticas emplazadas entonces en Alemania del Este, relató el general Jristofórov a la agencia Interfax.
"La destrucción de los restos se realizó mediante su incineración en una fogata en un descampado cerca de la ciudad de Schönebeck, a 11 kilómetros de Magdeburgo. Los restos quemados junto con el carbón fueron desmenuzados hasta el estado de cenizas, que fueron recogidas y arrojadas al río Biederitz", señala el correspondiente acto oficial.
Por otra parte, el general ruso confirmó que en el Archivo del FSB se guarda una parte de la mandíbula de Hitler, mientras que en el Archivo estatal de Rusia permanecen algunos fragmentos del cráneo del "führer".
"Aparte de estos materiales, recogidos en mayo de 1945, no existen otros fragmentos del cuerpo de Hitler; al menos no hay ninguna información al respecto. Todo lo que quedaba de Hitler fue quemado en 1970", subrayó el historiador.
Según Jristofórov, "estos materiales son únicos en su genero y no tienen parangón. Son los únicos testimonios documentales de la muerte de Hitler, y por eso se guardan en el Archivo central del FSB como muestras de especial importancia".
Los presuntos cadáveres quemados de Hitler y de Eva Braun fueron encontrados por agentes del contraespionaje soviético el 5 de mayo de 1945 cerca de la Cancillería del Tercer Reich en Berlín, donde se encontraba el búnker del "führer".
En 1948, los fragmentos de la mandíbula y los dientes por los que se identificaron los cadáveres de Hitler, Eva Braun y los Goebbels fueron enviados a Moscú al entonces Ministerio de Seguridad de Estado de la URSS, precursor del KGB, y en 1954 pasaron a su archivo.