Justicia trasandina prohibió el uso policial de armas paralizantes
Tribunal determinó que su uso viola la Convención contra la Tortura de ONU.
Las armas fueron adquiridas por el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.
Una jueza de Buenos Aires prohibió a la Policía Metropolitana la utilización de pistolas que descargan electricidad por considerar que su uso viola la Convención contra la Tortura de Naciones Unidas (ONU).
La decisión fue adoptada por la magistrada Andrea Danas, del juzgado en lo Contencioso Administrativo de la capital argentina, que ya en marzo pasado había suspendido de manera provisional el uso de estas polémicas armas que no dejan marcas sobre el cuerpo.
Con su resolución, la jueza aceptó un recurso de amparo presentado por el Observatorio de Derechos Humanos de Buenos Aires, que consideró estas armas como un "elemento de tortura".
En enero pasado la alcaldía de Buenos Aires, en manos del conservador Mauricio Macri, oficializó la adquisición de cinco armas Taser X 26 para la nueva policía porteña, que se estrenaron a comienzos de febrero.
Legisladores y organismos de derechos humanos rechazaron el uso de este tipo de armamento e incluso pidieron al gobierno informes sobre el asunto al indicar que las armas son "picanas eléctricas portátiles", el mismo elemento con el que represores de la última dictadura (1976-1983) torturaron a los detenidos.
Sin embargo, la alcaldía calificó como "disparate" que se acusara el haber adquirido armas que funcionan como método de tortura y se explicó que se trata de pistolas "con descarga eléctrica de baja intensidad que no pueden provocar lesiones".
El gobierno de la ciudad argumentó, además, que estas pistolas se siguen utilizando en las ciudades de Chicago, París, Miami o Nueva York, donde, aseguró, "disminuyó la cantidad de víctimas fatales por parte de las fuerzas policiales".