Familiares de mineros de Nueva Zelanda culparon a la policía de su muerte
Acusaron que las autoridades demoraron en demasía el rescate.
Expertos señalaron que la causa de muerte fue intoxicación por monóxido de carbono.
Expertos en seguridad señalaron que es "altamente probable" que los 29 mineros muertos en Nueva Zelanda hubieran fallecido intoxicados por monóxido de carbono y no en la explosión de este miércoles, ante los reclamos de los familiares por la inacción de los equipos de rescate.
"Mucha gente por aquí me ha contado que había gente dispuesta a bajar a por ellos, ellos sí son valientes y no sus superiores", se quejó Geoff Valli tras perder toda esperanza de volver a abrazar a su hermano Keith, de 62 años y quien estaba a punto de jubilarse.
Desde el pasado viernes, a los equipos de rescate no se les permitió penetrar en la mina por temor a que ello produjera aún más muertos, y fracasó el intento de un robot enseñara el camino para los socorristas.
La policía y la empresa propietaria Pike River se defendieron de las acusaciones de negligencia alegando que la toxicidad del gas dentro de la galería hubiera puesto en peligro las vidas de todos, mineros y equipos de rescate.
El consejero delegado de Pike River, Whittall, aseguró que "se trataba de un riesgo demasiado grande", y subrayó que la compañía no descansará hasta recuperar los cadáveres de sus empleados.
"Queremos a nuestros chicos de vuelta, y también sus familias, pero no bajaremos a la mina hasta que el carbón deje de emitir aire nocivo", añadió.
Se cree que los mineros quedaron encerrados por el hundimiento de la galería a sólo 150 metros de profundidad pero 2,5 kilómetros de la entrada, y es muy probable que fallecieran intoxicados y no por la segunda explosión.
"En ese momento hubieran estado ya inconscientes por respirar monóxido de carbono", opinó el experto en seguridad de minas David Feickert, quien añadió que los 29 muy difícilmente hubieran sobrevivido incluso si se les hubiera ido a rescatar antes.