Museo de El Cairo detalló robos sufridos durante protestas contra Mubarak
Experimentados ladrones utilizaron cuerdas para ingresar al recinto.
La Unesco pidió a los coleccionistas estar "alerta" para impedir la venta de las obras.
Experimentados ladrones que robaron piezas de gran valor del Museo Egipcio de El Cairo aprovecharon las manifestaciones para entrar a través de un ventanal y bajar con cuerdas, "como en una película", relató el jefe del servicio de antigüedades.
"Subieron por escaleras de emergencia exteriores, rompieron el vidrio y bajaron unos 10 metros deslizándose a lo largo de las cuerdas", explicó Zahi Hawass.
A finales de enero, en medio de enfrentamientos entre policías y manifestantes que reclamaban la renuncia del aún presidente Hosni Mubarak en la plaza Tahrir, cientos de personas entraron en el Museo Egipcio, también conocido como Museo de Antigüedades Egipcias.
Los intrusos rompieron vitrinas y dañaron 70 objetos del museo, repleto de inestimables tesoros y antigüedades.
Tras las piezas de mayor valor
La gran mayoría de ellos no conocían el lugar y se detuvieron en la tienda de souvenirs, agregó Hawass. En cambio, otros informados ladrones entraron en las salas y abrieron 13 vitrinas.
"De los alrededor de 70 objetos que fueron a dar al suelo, sólo unos 20 o 25 requieren ser restaurados, el resto está en buen estado", aseguró Hawass a la prensa en la entrada del museo, que indicó que ocho piezas de gran valor fueron robadas, tres de las cuales fueron recuperadas.
Entre ellas se encuentra un amuleto en forma de escarabajo que perteneció a Yuya, un influyente cortesano de la XVIII dinastía que reinó hace más de 3.000 años y una de las estatuas funerarias de Yuya, que formaban parte de un conjunto de once estatuillas.
Según el director del Museo, Tarek al Awadhi, estas piezas fueron halladas en el jardín que rodea el imponente edificio rosa situado en pleno centro de El Cairo, a dos pasos de la plaza Tahrir, epicentro de la protesta que derrocó a Mubarak.
El experto elogió el comportamiento de los numerosos soldados y manifestantes que impidieron que el prestigioso museo sufriera más daños.
"Descubrí que mucha gente que se manifestaba protegió el museo y ayudó a los militares" a vigilarlo, declaró.
Por su parte, la Unesco pidió este miércoles a los coleccionistas que estén "alerta" tras el robo de obras en Egipto para "impedir que caigan en manos inescrupulosas".