Oliver Bierhoff aprendió a imponerse en el fútbol gracias a las papas fritas
El ex goleador alemán explicó con una anécdota su forma de abrirse paso en el profesionalismo.
El ex
delantero y ahora director deportivo de la selección alemana, Oliver Bierhoff, aprendió a imponerse en el fútbol profesional gracias a una mala experiencia ante una bandeja de papas fritas, que lo llevó a entender la importancia de no ceder terreno.
"La primera vez que me senté en una mesa con profesionales dije, ante una bandeja de papas fritas: 'por favor, toma tú primero'. La bandeja regresó a vacía y ahí entendí que debía aprender a imponerme", recordó Bierhoff, en declaraciones al semanario alemán Zeitmagazin.
El otrora goleador repasó así sus difíciles inicios hasta llegar a ser un buen profesional, tanto en Alemania, como en el extranjero.
"Mi etapa más difícil fue entre los 19 y los 22 años. Unos momentos en que era extremadamente malo", confesó Bierhoff.
Su salvación fue el pase a Casino de Salzburgo, en 1990, al que fue por consejo de sus padres, según los cuales le convenía las montañas para volver a respirar bien y seguir jugando.
Bierhoff debutó en 1986 en su país en las filas de Bayer 05 Uerdingen, luego pasó Hamburgo y a Borussia Mönchenglabach hasta pasar a ese club austríaco, tras lo cual siguió su carrera preferentemente en equipos italianos, como AC Milan y Chievo Verona.