Informe exculpó a papelera de contaminar el río Uruguay

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Autor: Cooperativa.cl

El primer análisis bilateral fue favorable para la planta de celulosa UPM.

En cambio, las aguas vertidas desde Argentina sí superan los límites permitidos.

El primer análisis bilateral de la planta de celulosa UPM (ex Botnia) concluyó que sus efluentes a las aguas del fronterizo río Uruguay se mantienen dentro de lo permitido, mientras que las aguas vertidas desde Argentina sí presentan parámetros contaminantes, informó este sábado la prensa uruguaya.

Según filtraron fuentes oficiales al diario El País de Montevideo, los análisis realizados en Canadá para determinar el nivel de contaminación de la polémica planta de celulosa apuntaron a que la empresa no contamina las aguas del río fronterizo.

Sin embargo, el río Gualeguaychú, afluente del río Uruguay y a donde van a parar los residuos del Parque Industrial de la ciudad argentina homónima, superan "levemente" los límites legales.

El diario apuntó, además, que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), organismo bilateral encargado de vigilar la situación en el río, retrasó la divulgación oficial del informe, prevista para el viernes, por diferencias entre los miembros uruguayos y argentinos del comité científico encargados de los análisis.

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La controvertida papelera ha sido blanco de críticas por parte de grupos ambientalistas.

Acusaciones cruzadasSegún El País, las fuentes consultadas afirmaron que los responsables argentinos cuestionan los 30 grados de temperatura del agua que sale de la planta de UPM y sostienen que se encuentra por encima de lo permitido, mientras que los uruguayos aseguran que el límite máximo son los 37 grados.

Además, los uruguayos argumentan que fue la propia Argentina la que pidió a UPM que dejara de usar un sistema de enfriamiento para los vertidos de agua y que por eso las autoridades autorizaron elevar la temperatura máxima de los efluentes, una decisión que "no fue unilateral" y que fue "debidamente comunicada".

La instalación en el río fronterizo entre ambos países de la planta papelera de UPM, entonces propiedad de la empresa finlandesa Botnia, desató la mayor crisis en décadas entre Uruguay y Argentina.