Cruce de reproches marcó áspero debate entre Sarkozy y Hollande
"Señor Hollande, no estamos en un concurso de bromas", llegó a decir el actual mandatario.
La segunda vuelta de las elecciones se desarrollará el próximo domingo.
El debate entre los dos candidatos a la presidencia gala, el conservador y actual mandatario Nicolas Sarkozy y el socialista François Hollande, tuvo un cruce de cifras y reproches en el que el primero recurrió a la experiencia y el segundo al estado en que ha quedado el país precisamente por estar bajo su poder.
Los dos aspirantes al Elíseo dejaron atrás la agresividad de los mítines de campaña para confrontar sus planes de futuro para Francia y Europa en el único debate televisado antes de la segunda vuelta de las presidenciales, este domingo 6 de mayo.
Este cara a cara estuvo marcado por la ironía del candidato socialista y el control de las cifras de Sarkozy, que en más de una ocasión reprochó a su contrincante equivocarse en los datos aportados como referencia.
"Señor Hollande, no estamos en un concurso de bromas", le llegó a decir el todavía jefe de Estado al socialista, favorito para reemplazarlo según todos los sondeos, que le otorgan 53 por ciento de las intenciones de voto, seis puntos más que el candidato a la reelección.
Ante la dificultad de los moderadores por hacer respetar por momentos el turno de palabra, el candidato socialista se introdujo como el futuro presidente de la Justicia, el enderezamiento del país y la unión ciudadana, mientras que Sarkozy se burló por "clásica" de esa presentación y animó a analizar directamente los respectivos programas.
Las crisis económicaLa crisis estuvo en boca de ambos participantes, utilizada por Sarkozy para congratularse de que Francia la haya afrontado mejor que sus vecinos del Sur, y por Hollande para criticar que el presidente esconda con esa comparación la degradación del país.
El socialista criticó que el desempleo roce el 10 por ciento, que se haya degradado la competitividad y que la deuda pública haya aumentado en un quinquenio en "600.000 millones" de euros, corregido por Sarkozy y rebajados a 500.000, mientras que el presidente se preguntó cómo estaría Francia de no haber aplicado sus reformas.
"¿Los franceses que nos miran hoy quieren encontrarse en la situación de los españoles?", se preguntó retóricamente, tras sostener que Francia toma prestado en los mercados de deuda pública a un tipo de interés que es la mitad del que paga España.
La inmigración, la religión, la educación o la energía formaron parte de los temas abordados en casi tres horas de debate, que comenzó puntual a las 19:00 GMT (15:00 hora de Chile), pero la economía se mantuvo, al igual que en el resto de la campaña, como asunto principal de análisis.
La crispación contenida fue más palpable en la cara de Sarkozy que en la de Hollande, al que el presidente acusó entre otras cosas de planear para el país "una locura" de gastos con propuestas como la creación de 61.000 nuevos empleos públicos.
"Hay una diferencia entre nosotros: Usted quiere menos ricos y yo menos pobres", le dijo Sarkozy al socialista, quien había criticado que en el mandato del conservador se haya favorecido a los más privilegiados.