Limp Bizkit desató "oficialmente una fiesta" en el Caupolicán

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Autor: Cooperativa.cl

Cerca de cuatro mil personas presenciaron el espectáculo en el recinto de San Diego.

15 canciones, en cerca de una hora y media de show, fue lo que ofreció el quinteto de Jacksonville.

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El líder de la banda, Fred Durst, logró gran cercanía con el público, gracias a sus distintas intervenciones.

Fotos: Así fue el retorno de Limp Bizkit a Chile. 

No hubo banda telonera, ni mucho preámbulo. Pasadas las 21:15 horas de este miércoles Limp Bizkit saltó al escenario del Teatro Caupolicán para deleitar a sus seguidores chilenos, quienes volvieron a saciar su fanatismo con los acordes del quinteto de Jacksonville, Florida, Estados Unidos, a dos años desde su última visita.

"Show me what you got" fue el despunte de un concierto que no decayó en su intensidad en ningún momento, sobre todo con los riffs de Wes Borland inundando el recinto de San Diego, a modo de respuesta a la cálida bienvenida del público apenas marcaron presencia en el escenario.

Y claro, una vez más el bizarro atuendo de Borland fue protagonista de la velada, - ya que aparte de los lentes de contacto completamente negros que son su sello personal- el guitarrista presentó un casco y una hombrera luminosos, cuyos led cambiaban de colores de acuerdo con la melodía de turno y que tomó por sorpresa a los asistentes apenas se encendió.

Vino "Rollin'" y el líder de la agrupación, Fred Durst, comenzó a cultivar su vínculo con el público, señalando: "En Chile de nuevo, no lo puedo creer. Gracias por permitir que Limp Bizkit retorne a su casa. No puedo expresar lo mucho que los amamos".

El cariño demostrado por el vocalista no era algo ajeno para los chilenos, ya que Limp Bizkit debutó en julio de 2011 en el país. Y, en ese entonces, cuando presentaban su trabajo "Gold Cobra", prometieron volver pronto; algo que ahora quedó saldado en la velada de este miércoles, ante cerca de cuatro mil personas.

Alimentando al monstruo

Con media hora de concierto en el cuerpo, Durst lanzó la frase para el bronce que enloqueció a los fanáticos: "Este es el mejor lugar en el mundo para tocar música. Eso es Chile". A lo que agregó que "esto ya no es un concierto. De ahora en adelante se trata oficialmente de una fiesta" y "vamos a hacer que estén bien cansados para ir a trabajar mañana".

Acercándose a lo que fue el setlist ofrecido en Argentina el lunes pasado, el concierto continuó justamente con el tema que le dio nombre a esa última placa de estudio antes mencionada, seguida por "My generation" y "Livin it up".

Luego, negando ser una especie de "predicador", Durst levantó una vez más la voz antes de dejar que la música se transformara en el protagonista absoluto del ambiente: "Ustedes alimentan a este monstruo y nosotros los alimentamos a ustedes. Manténganse fieles a ustedes mismos. No escuchen a los demás y sigan a su manera".

"My way" y "Hot Dog" dieron paso a la interpretación de "Ready to go", el sencillo que Limp Bizkit liberó en internet para promocionar su próxima placa "Stampede of the disco elephants", pero este momento contó con la particular colaboración de un fanático que estaba en cancha, quien fue del gusto de la banda e incluso lo dejaron participar en otro tema, "9 teen 90 nine".

El arrebato final

Ante una fallida maniobra con solicitudes del público, Wes Borland apoyado por DJ Skeletor -quien ahora ocupa el puesto del antiguo DJ Letal- en la tornamesa y John Otto en la batería jugaron con los inicios de diversas canciones.

Esto hasta que el quinteto se puso de acuerdo para hacer un cover de "Smells like teen spirit" de Nirvana. Tras ello ofrecieron un extracto de "Alive" de Pearl Jam y, finalmente, para sellar el momento de homenajes, estuvo también "Killing in the name" de Rage Against The Machine.

Olvidándose de canciones como "Nookie" y "Re-arranged", Limp Bizkit también condujo la parte final del espectáculo por escuetas muestras del inicio de su carrera, con "Pollution", y de su cuarta placa "Results may vary", gracias a "Almost over".

Una coreada "Take a look around", de la banda sonora de "Misión imposible II" (2000), selló el energético segmento antes del bis.

El retorno de los músicos a sus puestos fue más a modo de arrebato, después de que insistieron en que no podían tocar más. Así, entregaron "Break stuff", como el hit cargado de ira que marcó el punto final de la hora y media que duró el segundo show en vivo de Limp Bizkit en Chile.

Ahora la banda estadounidense se encamina hacia el festival Monsters of Rock 2013 en Brasil, donde se presentarán el próximo fin de semana.