Familia de condenados por caso Colegio Apoquindo: Es David contra Goliat

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

David Moya, hermano de Esteban, acusó mentiras "del porte de un buque".

Defensa de condenados anunciaron un eventual recurso de nulidad.

 UPI

El tribunal dictó la culpabilidad de ambos imputados.

Las familias de los dos condenados por violación y abusos sexuales en contra de tres menores, Margarita Villegas Lagos y Esteban Moya Godoy, ex auxiliares del Colegio Apoquindo, aseguraron que ambos son inocentes y acusaron el uso del dinero en este caso.

David Moya, hermano de Esteban, señaló que todo se trata de una mentira.

"Son inocentes, si ellos siempre manejaban todo esto, no entendemos cómo puede ser que a mi hermano se le condene cuando él nunca estuvo en el colegio, es una mentira del porte de un buque. David contra Goliat, ese es el sistema", dijo el familiar del condenado.

En tanto, la abogada defensora Diana Correa señaló que "mis clientes fueron condenados por tres hechos y absueltos por otros tres, así que si quiere hacer un juicio de cómo nos fue, perdimos la mitad de lo que teníamos que ganar".

"Vamos a estudiar acuciosamente el fallo y si del fallo se pudiese iniciar un recurso de nulidad, desde luego que lo haremos", añadió la jurista.

Querellante calificó fallo como "contundente"

En tanto, el abogado querellante Ciro Colombara aseguró que el fallo del tribunal fue contundente.

"Para los niños víctimas y para sus familias esto ha significado un sufrimiento inenarrable, tengo que humanamente ponerme en el caso de los familiares de los acusados, en estos minutos condenados, y obviamente que puedo entender el dolor que ellos están sufriendo. El fallo ha sido absolutamente contundente", sostuvo.

En tanto, el abogado Hernán Fernández abordó la convicción a la que llegó el tribunal para declarar culpables a ambos imputados.

"Quienes cometen estos delitos precisamente tienen una imagen amigable por eso pueden llegar a los niños y los niños confían en ellos. Es precisamente lo que constituye el peligro y también la vulnerabilidad de los niños, que son capaces de confiar en quienes parece que no representan peligro pero que son capaces de cometer estos delitos tan graves", aseveró Fernández.