Papa Francisco llamó a "no contentarse con una vida mediocre"

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Autor: Cooperativa.cl

El pontífice invitó seguir "lo bueno, lo verdadero y bello", tomando como ejemplo a los Reyes Magos.

"No debemos contentarnos con las apariencias", filosofó.

 EFE

El pontífice argentino rescató este lunes el valor de la sencillez.

El papa Francisco llamó este lunes a los fieles católicos a no contentarse con "una vida mediocre" ni con "grandes apariencias".

El pontífice presidió hoy por primera vez la misa solemne por la "Epifanía del Señor" en la Basílica Vaticana, abarrotada por autoridades eclesiásticas, civiles, fieles y peregrinos, ocasión que aprovechó para destacar el ejemplo que dieron los Reyes Magos acercándose a la sencillez para "buscar la luz".

"En el recorrido de los Magos de Oriente está simbolizado el destino de todo hombre: nuestra vida es un camino, iluminado por luces que nos permiten entrever el sendero, hasta encontrar la plenitud de la verdad y del amor, que nosotros cristianos reconocemos en Jesús, luz del mundo", dijo el papa argentino.

Dice el Evangelio -prosiguió Jorge  Bergoglio- que los Magos, cuando llegaron a Jerusalén, perdieron de vista la estrella momentáneamente: "Su luz está ausente en el palacio del rey Herodes: porque la casa está oscura, la oscuridad reina, la desconfianza, el miedo porque Herodes se mostró sospechoso y preocupado por el nacimiento de un niño frágil al que siente como un rival", explicó.

Todo un mundo basado "en el dominio, el éxito y el poder, es desafiado por un niño" y Herodes llega a matar a los niños: "Matad a los hijos de la carne, porque el miedo te mata en el corazón", escribe San Quodvultdeus, recordó Bergoglio.

Buscar la luz

Los Reyes Magos -continuó el obispo de Roma- fueron capaces de superar ese momento de oscuridad porque creían en los profetas que señalaban Belén como el lugar de nacimiento del Mesías.

"En la fiesta de la Epifanía, cuando recordamos la manifestación de Jesús a la humanidad en la cara de un niño, escuchamos junto a nosotros a los Magos como sabios compañeros de camino", indicó el pontífice.

"Su ejemplo nos ayuda a levantar la mirada hacia la estrella y seguir los grandes deseos de nuestro corazón. Nos enseñan a no contentarnos con una vida mediocre, de poco calado, sino a dejarnos siempre fascinados por lo que es bueno, verdadero, bello... de Dios, que todo esto lo es en forma cada vez más grande", exclamó.

"Los Magos nos enseñan a no dejarnos engañar por las apariencias, de aquello que para el mundo es grande, sabio y poderoso. No debemos detenernos allí. No debemos contentarnos con las apariencias. Debemos ir de nuevo hacia Belén, donde, en la sencillez de una alejada casa, entre una madre y un padre llenos de amor y de fe, brilla el sol salido de arriba (...) Siguiendo el ejemplo de los Reyes Magos, con nuestras pequeñas luces, buscamos la luz", sentenció el papa.

Saludo en la Plaza de San Pedro

Una vez finalizada la homilía, Francisco besó la figura del niño Jesús y fue despedido por el coro de niños de la Capilla Sixtina, que interpretaron el himno "Adeste Fidelis".

Después a mediodía, el papa se asomó a la ventana del Palacio Apostólico ante miles de seguidores que aguardaban su presencia en una abarrotada Plaza de San Pedro, donde continuó hablando de la Epifanía.

Pidió a Dios, para toda la Iglesia, la alegría de evangelizar, porque "por Cristo ha sido enviado a revelar y a comunicar la caridad de Dios a todos los pueblos".

Tras rezar El Ángelus, deseó a los fieles una "buena fiesta de Epifanía" y un "buen almuerzo" antes de despedirse, entre estruendosos aplausos.