Nicolás Eyzaguirre: El movimiento estudiantil no tiene la última palabra

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Autor: Cooperativa.cl

La participación social en la reforma "será incidente y no vinculante", advirtió el ministro de Educación.

Dijo considerar "sensata" la gratuidad en la educación superior durante los cuatro primeros años.

 UPI

Eyzaguirre aseguró que el fin del lucro, la selección y el copago son "objetivos intransables de la Nueva Mayoría".

El ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, advirtió que la participación social y la voz del movimiento estudiantil y de las familias "será incidente y no vinculante" respecto de la reforma educacional.

"La nuestra es una democracia continua; no hay una separación tajante entre el proceso político y el social, pero no cabe duda de que quienes tienen la última palabra son las fuerzas políticas representadas en el Congreso", dijo Eyzaguirre en entrevista con El Mercurio.

"Nuestro deber es atender al movimiento estudiantil en aquello que coincide con el programa (de Gobierno) y siempre que cuente con el apoyo suficiente del Congreso. Los sueños y reflexiones del movimiento estudiantil son importantes, pero no tienen la última palabra", enfatizó el secretario de Estado.

Estos dichos se conocen a pocos días de que el Mineduc lanzara los diálogos ciudadanos que se darán en todo el país para promover la participación de los actores del ámbito educacional. 

También se conocen en medio de la polémica que generó el acuerdo del Gobierno con la derecha en torno a la reforma tributaria, que abrió un conflicto dentro de la propia Nueva Mayoría y puso en alerta a los dirigentes universitarios y secundarios, además de los parlamentarios que conforman la llamada "bancada estudiantil"

Eyzaguirre tuvo entonces que salir a descartar la posibilidad de que la reforma educacional se fuera a resolver "entre cuatro paredes" mediante "arreglines".

"Objetivos intransables"

En el diálogo con El Mercurio el titular de Educación remarcó que el fin del lucro, la selección y el copago son "objetivos intransables de la Nueva Mayoría".

Respecto de estos puntos advirtió "una discrepancia insalvable con parte de la Iglesia", pues "no podemos permitir que se haga escrutinio de la vida familiar para admitir o no a un niño en una escuela".

Dijo estar confiado en poder arribar hacia "un sistema mixto, con igualdad de acceso, gratuito", que recoja las visiones tanto del oficialismo como de la derecha y "el sentido común de la familia chilena".

"En la derecha (...) creo que sólo se opondrían los neodarwinistas. Ellos creen que las ventajas de las que gozan son fruto de una selección natural que los ha hecho mejores. En el otro lado hay quienes piensan que todos los males educativos se remediarían si la educación se pone en manos del Estado o bajo su control. Ellos creen que el Estado carece de fallas", criticó.

 

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Dirigentes universitarios y secundarios, además de los representantes de la "bancada estudiantil", han exigido a Eyzaguirre que priorice la participación de los actores sociales en la reforma, en desmedro de los pactos políticos. (Foto: EFE)

 

La "pesadilla" del lucro

Eyzaguirre afirmó que dentro del ámbito internacional "la experiencia comparada es abrumadora" en el sentido de que "son mejores las instituciones (educativas) no lucrativas".

"El afán de lucro es un buen combustible cuando la calidad de lo que se produce puede ser apreciada con claridad, en ese caso se alinea calidad con lucro: a mayor calidad, mayor ganancia. Un ejemplo son las concesiones de carreteras, allí el lucro funciona, pero la educación es más compleja que una carretera: la calidad se aprecia en procesos largos, hay asimetrías", argumentó.

Así, "el sueño de Friedman de los 50' –que la competencia y el lucro mejorarían la educación- resultó una pesadilla", aseveró el también ex ministro de Hacienda.

"Gratuidad eficiente"

El ministro aseguró que el Gobierno va a cumplir "el objetivo de la gratuidad universal, pero de manera eficiente".

"Cuatro años de estudio -lo que duraría un college - me parece un objetivo sensato de financiar para un país de 20.000 dólares per cápita", indicó.

En su opinión, "lo que exceda a ese lapso debiera ser financiado con cargo a la renta futura del estudiante u otra forma equivalente. Eso compatibiliza correctamente gratuidad con esfuerzo personal y ayudaría a promover los estudios generales a partir de los cuales pudiera seguirse una formación especializada o profesional", señaló.