¿Cómo hablar del Viejito Pascuero con nuestros hijos?

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Autor: Cooperativa.cl

La psicóloga Guila Sosman entrega recomendaciones para abordar el tema de la mejor manera posible.

Aconsejó no vincular la imagen del Viejito Pascuero a castigos o condiciones para obtener regalos.

La experta aseguró que lo mejor en no apurar las etapas de los niños y respetar los procesos personales.

¿Fomentar o no la tradición del Viejito Pascuero con nuestros hijos? Esa es una pregunta recurrente para los padres en esta época, y aunque mayoritariamente en Chile se trata de una creencia masiva, no siempre se aborda el tema de la mejor forma.

La sicóloga y docente de la U. del Pacífico, Guila Sosman, entregó algunas recomedaciones al respecto. "Si a través del Viejito Pascuero los padres logran transmitirle a sus hijos, de manera lúdica y por medio de la imaginación, valores como el respeto y la inclusión, la creencia sería favorable" reconoció la profesional.

"Sin embargo, si se le atribuye al viejito pascuero la facultad de 'castigar' a los niños por sus conductas o rendimiento escolar, por ejemplo diciéndoles durante el año que si se portan mal el viejito no les va a traer regalos o no los va a querer, se puede estar haciendo un uso erróneo, toda vez que son los padres quienes deben disciplinar a sus hijos y ser las figuras de autoridad, a través de una comunicación sincera en conexión con personas, actos y consecuencias de la realidad", explicó Sosman.

Según la especialista, las fantasías son esenciales y características en una infancia normal y sana, y ayudan al desarrollo cognitivo y sicológico de los menores. Pero cuando estas fantasías terminan, la idea es que sea a través de un proceso natural y no traumático.

Para enfrentar este momento no hay una edad determinada asegura Guila Sosman, aunque usualmente es una etapa que según explica, se experimenta entre los 6 o 7 años, cuando los niños comienzan su educación básica y empiezan a ver la realidad de manera diferente. 

"Hay que evaluar caso a caso, ya que esto depende tanto de la madurez del niño como de su entorno familiar y social" puntualizó la sicóloga por lo que los padres cumplen un rol fundamental en el proceso.

"En etapas preescolares el niño requiere del pensamiento mágico para su desarrollo mental y nosotros como adultos, más que propiciar el tránsito de la fantasía a la realidad, debemos acompañarlos en el recorrido que irán haciendo, de manera natural y gracias a nuestro apoyo, en cada etapa vital. En este sentido, a través del juego y la lectura de cuentos, entre otros, podemos compartir con ellos su mundo mágico" detalló Sosman.

Ahora, ¿qué pasa cuando tenemos hijos de distintas edades? La recomendación según la sicóloga es respetar a cada uno en su propia etapa. "Para ello es necesario comunicar a los hermanos  mayores que ya dejaron de creer en el viejito pascuero, que no lo revelen hasta que los más pequeños puedan descubrirlo por sí solos", destacó.

Y cuando esta creencia se extiende incluso hasta que los niños están más grandes, la idea es "no apurar los procesos" según la profesional. "Las fantasías muchas veces son una defensa ante una sensación de soledad, tristeza o ansiedad que es importante poder identificar", acotó Sosman por lo que aseguró es necesario entonces, poner más atención a los niños. 

¿El Viejito Pascuero existe?

Claramente todo pareciera más complicado si un niño pregunta directamente por la existencia del Viejito Pascuero. En este caso la psicóloga sugiere explorar si el niño sigue creyendo o no, con el objetivo de adecuar la respuesta, antes de contestar directamente.

"Por ejemplo, le podemos responder con una pregunta: '¿Qué crees tú?, ¿crees que existe?’ Otra vía es decirle que el Viejito Pascuero existe en la medida en que creemos en él. Lo fundamental es que podamos empatizar e interpretar qué es lo que necesita y quiere al preguntarnos esto, para responderle de una manera que sea significativa y aclaratoria" recomendó la profesional.

"No hay una persona en particular a la que le corresponda responder 'la verdad' y es importante respetar que existe una razón por la cual el niño le pregunta a otros adultos distintos de sus padres. No obstante, para cualquier persona antes de responder la pregunta de un niño, es importante que considere las creencias y modo particular de vivir de la familia de ese niño, para no ocasionar confusión o contradicciones en él" finalizó Guila Sosman.