Escándalo de Petrobras desploma popularidad de Dilma Rousseff
La evaluación de la presidenta de Brasil cayó 19 puntos en sólo un mes.
El 52 por ciento de los encuestados cree que Rousseff estaba al tanto de lo que pasaba con la petrolífera estatal.
La popularidad de la presidenta Dilma Rousseff cayó 19 puntos -del 42 al 23 por ciento en un mes- según una encuesta divulgada en medio de la crisis de la petrolera estatal Petrobras y el empeoramiento de las expectativas económicas del país.
Sólo el 23 por ciento de los brasileños evalúa positivamente a la jefa de Estado, mientras un 33 por ciento la considera regular y el 44 por ciento la evalúa mal o pésimo.
Los porcentajes contrastan con los captados por la misma firma encuestadora el pasado diciembre, un mes antes de que la presidenta asumiera su segundo mandato tras ganar las elecciones del pasado octubre en una ajustada segunda vuelta.
En diciembre el 42 por ciento de los entrevistados evaluaba positivamente a la jefa de Estado, el 33 por ciento de manera regular y el 20 por ciento la desaprobaba.
De acuerdo con el diario Folha de Sao Paulo, se trata de la peor evaluación del Gobierno de Rousseff y la más baja otorgada a un presidente de Brasil desde Fernando Henrique Cardoso en diciembre de 1999, cuando el 46 por ciento de la población consideró su gestión "mala o pésima".
El sondeo fue realizado esta semana, cuando la crisis de Petrobras se agravó con la detención temporal del tesorero del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y el nombramiento de su nueva cúpula directiva, tras la renuncia de la anterior.
El tesorero del PT, João Vaccari Neto, fue llamado a declarar porque se sospecha que "solicitó donaciones legales e ilegales" a varias empresas socias de Petrobras, que son investigadas por las corrupción.
De acuerdo con Datafolha, el 52 por ciento de los entrevistados consideró que Rousseff sí sabía lo que ocurría en Petrobras, el 25 por ciento cree que la mandataria "sabía, pero no podía hacer nada para evitarlo", mientras que 14 por ciento dijo que la jefa de Estado desconocía la corrupción en el seno de la estatal.
Cuestionados sobre si el descubrimiento de la corrupción perjudica a Petrobras, el 82 por ciento afirmó que sí, frente al 8 por ciento que dijo que no.
La popularidad de Rousseff también cae en un momento en el que Brasil registra un débil crecimiento económico, una elevada inflación y unas maltrechas cuentas públicas que han llevado al Gobierno a anunciar medidas de ajuste fiscal.