Columna de Aldo Schiappacasse: El almirante del '73

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Autor: Cooperativa.cl

Revisa el artículo del comentarista de Al Aire Libre en Cooperativa y enviado especial a Rusia.

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Chile nunca ha jugado con Rusia. Sí lo hizo con la Unión Soviética que, como sabemos, no es lo mismo. Dos veces en los mundiales, incluida la gesta de Arica con goles de Leonel y Eladio Rojas. Y también, para efectos estadísticos, el pleito fantasma del Estadio Nacional el 73, cuando la URSS se negó a presentarse en un campo de concentración de la dictadura.

Pero, sin duda, el enfrentamiento que más se recuerda es aquel del Estadio Lenin, 0 a 0, con Elías y Quintano en su máxima expresión. Ya se sabe, porque lo contaron los mismos rusos, que la brega no se transmitió por televisión ni se guardó registro alguno del match, por orden del Kremlin, que temía las repercusiones de la no presentación en Santiago, que ya estaba en los planes de Breshnev.

El único periodista chileno presente fue Hugo Gasc Opazo, enviado especial de El Mercurio, quien se limitó a las reseñas futbolísticas, con poco detalle. No sólo iba presionado por las autoridades chilenas en un momento histórico muy tenso, sino también observado por los soviéticos. Luego Gasc se convertiría en pastor evangélico en Miami.

A su llegada a Moscú, aquella Roja de 1973 esperó largo rato antes de poder trasladarse al Hotel Ukraina. Los funcionarios de migración repararon en que Figueroa no tenía visa y que Caszely no se parecía del todo a la foto de su pasaporte (donde no tenía bigotes). Elías llegó solo desde Brasil, tras escalas en París y Frankfurt. Andaba con el uniforme deportivo de Inter de Porto Alegre, que era una camisa roja manga corta.

En la delegación de 31 personas destacaba un almirante, Carlos Chubetrovich, vicepresidente de la Federación y que tenía aspiraciones de quedarse al mando del fútbol chileno. Lo más extraño de aquel partido fue su presencia, siempre de civil, en medio de la tensión entre los soviéticos y la recién instaurada dictadura de Pinochet.