¿Murió Bob Marley por culpa del fútbol?

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Autor: Cooperativa.cl

"La más auténtica pasión por el fútbol de un cantante fue la del jamaicano", nos cuenta Aldo Schiappacasse.

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Para atender los reclamos de la gente que señaló que en uno de nuestros recuentos dejamos afuera a Rod Stewart, el cantante más futbolero que jamás haya pisado el escenario de la Quinta Vergara, será pertinente repetir que una de sus canciones más célebres, "You are in my heart", tiene un par de versos dedicados a comparar a su amada con el placer de jugar al fútbol y con el mejor equipo del Manchester United.

Rod Stewart, al igual que Julio Iglesias, Maluma, Pato Manns y Stefan Kramer, también jugó en las divisiones menores, defendiendo al Brentford. Y aunque les cueste creerlo, también Robbie Williams, quien hizo todos los esfuerzos del mundo por ascender en el Port Vale de Inglaterra, hasta que le fue imposible seguir. El cuadro, que milita en la serie 2 de la liga inglesa, lo convocó en el 2001 para que actuara con la camiseta del club en un partido amistoso frente al Manchester United donde incluso marcó uno de los goles en la derrota por 5 a 2.

Pero la mayor sorpresa se la llevaran, sin dudas, con Luciano Pavarotti, el tenor universal al que todos conocimos con prominente barriga, pero que fue un gran aficionado a jugar al fútbol en sus años mozos. Era fanático de la Juventus, pero probó suerte en un cuadro más modesto, el Módena de su ciudad natal. Alguna vez hizo posar a sus dos socios, Domingo y Carreras con la camiseta del club.

No es verdad que Elton John haya jugado por el Watford, el cuadro del que fue presidente y que llevó a las finales de la Copa. Aunque su padre lo llevaba al estadio desde pequeño, el joven Reginald Kenneth Dwight, que era su verdadero nombre, no poseía el talento para pisar una cancha de fútbol, aunque fuera el presidente.

Pero la más auténtica pasión por el fútbol de un cantante fue la de Bob Marley, inexplicable porque en Jamaica el fútbol no era el deporte favorito. Fanático desde pequeño, su pasión se desarrolló después de ver jugar al Santos de Pelé. Una vez jugó un amistoso en el Estadio Nacional de su país, tenía un equipo de tres amigos fijos en Brasil con los que jugaba pichangas cada vez que estaba en Rio (y que integraba, entre otros, Paulo César) y en las giras muchas veces su manager debió interrumpir los partidos con su banda para que se prepararan para los conciertos.

La leyenda dice, incluso, que murió por culpa del juego. En 1979, cuando estaba de gira por Inglaterra, organizó un partido entre su banda y periodistas en Battersea Park, en Londres. Se dice que un pisotón de Danny Baker, redactor de la revista Rock and Folk le provocó una herida en el dedo mayor del pie derecho. La herida, mal cuidada, derivó en un melanoma maligno, que se extendió rápidamente por todo el cuerpo, para finalmente fallecer el 11 de mayo de 1981.