Denunciante en caso Maristas reprochó "vergonzoso" manual del Arzobispado de Santiago

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Autor: Cooperativa.cl

"Demuestra claramente que la Iglesia no entiende nada de estos crímenes", fustigó Jaime Concha.

El polémico documento aconsejaba no "dar palmadas en los glúteos" ni "tocar el área de los genitales o el pecho" de los menores.

 AGENCIA UNO

Concha dijo que "los miembros de la Iglesia Católica debieran ser los primeros garantes de los derechos humanos".

Jaime Concha, denunciante de abusos en el caso Maristas, reprochó el  "vergonzoso" manual publicado por el Arzobispado de Santiago en que se entregaba una serie de recomendaciones a sacerdotes con el fin de guiar el trabajo con menores de edad y personas vulnerables.

En el polémico texto, llamado "Orientaciones que fomentan el buen trato y la sana convivencia pastoral", en el capítulo donde se exponían "formas inapropiadas de expresar el afecto", se aconsejaba evitar "dar palmadas en los glúteos" y "tocar el área de los genitales o el pecho" de los niños y niñas.

"Me parece vergonzoso de parte del Arzobispado y demuestra claramente que la Iglesia no entiende nada de esta tragedia, de estos crímenes", fustigó Concha.

Además cuestionó que "aquí no hablamos de muestras de afecto" -como se dio a entender en el documento-, "sino que de francos delitos que se han cometido".

"El centro (de la discusión) debía ser el respeto a los derechos humanos, y los sacerdotes, religiosos, miembros de la Iglesia Católica, debieran ser los primeros garantes de los derechos humanos, no hay que confundirse", aseguró.

"Por otro lado, agradecemos que Ezzati haya transparentado este manual, porque todo lo que se dice ahí es lo que a nosotros, como víctimas de abusos, nos han hecho y más", acusó.

Laicos de Santiago se suman a críticas

Desde la organización de laicos de Santiago, el coordinador Osvaldo Aravena, comentó que a esta altura del tema "da lata seguir haciendo comentarios respecto de decisiones que en el fondo siguen siendo una cadena de errores y de no entender la profundidad de la crisis".

"La mejor forma de contribuir a recuperar la credibilidad y la confianza en la Iglesia Católica es colaborar de la mejor manera con la justicia, la verdad", plantea, apuntando al arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, quien "ya está en calidad de imputado, renunciado, y sigue dando señales bastante erráticas; debería preocuparse de cómo va a enfrentar a la justicia".

En ese contexto, "como laicos nos preocupan tres cosas: primero, que se establezca la verdad, que se establezca la justicia y también alentar al laicado a ponerse de pie y organizarse", expuso.

Experto canónico: "Manual no tenía ni pies ni cabeza"

El texto se encontraba publicado en la página del Arzobispado, pero fue borrado durante la tarde de este viernes.

Marcial Sánchez, doctor en Historia y experto en temas de la Iglesia Católica en Chile, sostuvo que el manual "no cumplía con los códigos".

"Ahora, que lo haya bajado la Iglesia de Santiago es lo mínimo que podía hacer. Había un montón de cosas ahí que no tenían ni pies ni cabeza", aseveró.

Sánchez indicó que "cuando uno lo leyó, la verdad es que me dio un poco de vergüenza. Esta cosa de las palmaditas o no se puede acostar un religioso con un niño, son cosas básicas y obvias".

"El problema que tiene hoy la Iglesia es que hay varias diócesis que todavía no tienen a sus obispos y están navegando. Por tanto, hay muchas cosas que están siendo improvisadas. Lo que hay que hacer es parar, respirar y empezar a pensar efectivamente cómo vamos a actuar de aquí en adelante", sentenció.