A los 89 años murió la viuda del ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt

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EFE

Teresa Sosa Ávila falleció a los seis meses del fallecimiento de su esposo, que gobernó de facto Guatemala entre 1982 y 1983 tras un golpe de Estado.

El general murió acusado de genocidio y delitos contra la humanidad.

La viuda del exdictador José Efraín Ríos Montt, Teresa Sosa Ávila, murió este lunes a los 89 años de edad, a los seis meses del fallecimiento de su esposo, quien gobernó de facto Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983.

Luis De León, portavoz de la excandidata presidencial Zury Ríos (una de los tres hijos del matrimonio), confirmó a Efe la muerte de Sosa, aunque dijo desconocer las causas del deceso.

Sosa fue velada por la mañana del lunes y sepultada esta misma tarde, dijo De León.

Ríos Montt, quien falleció el pasado 1 de abril, fue velado y enterrado ese mismo día.

Según medios locales, Sosa buscó la presidencia de Guatemala en las elecciones de 1995 con el partido que fundó Ríos Montt, pero el Registro de Ciudadanos canceló su candidatura por tener impedimento legal, al ser familiar de un "caudillo, jefe de Estado, revolución armada o movimiento similar, que haya alterado el orden constitucional, ni quienes como consecuencia de tales hechos asuman la Jefatura de Gobierno", según el artículo 186 de la Constitución Política.

Ríos Montt tomó el poder tras un golpe de Estado en 1982 organizado por militares jóvenes que establecieron una junta de Gobierno, que lo declaró jefe de Estado de facto.

El exdictador murió acusado de genocidio y delitos contra los deberes de la humanidad por la muerte de 1.771 mayas ixiles y por la masacre y genocidio de más de 200 habitantes del desaparecido poblado de Dos Erres, ubicado en el municipio La Libertad, en el departamento norteño de Petén.

El 10 de mayo de 2013 fue declarado culpable por genocidio y delito de deberes contra la humanidad, pero 10 días más tarde fue anulado el proceso por la Corte de Constitucionalidad, que ordenó repetir el proceso.

Cuando se reinició el juicio en 2017, el general ya había sido declarado mentalmente incapaz de recibir una condena, y aún así se mantuvo vinculado a los casos hasta su muerte, el 1 de abril, cuando fue enterrado en un acto privado por sus familiares.