Tallis: Así funcionaba la secta sexual liderada por Tito Fernández

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Autor: Cooperativa.cl

Tres víctimas cuentan cómo eran convencidas para mantener encuentros íntimos que eran tildados de "sagrados" por el músico.

En septiembre pasado salieron a la luz una serie de denuncias por abuso sexual contra el cantautor Tito Fernández, "El Temucano", quien los habría perpretrado en el contexto de una secta espiritual que él mismo lideraba.

Según detalla en un extenso reportaje The Clinic, esta secta llevaba por nombre "Tallis" y se desarrollaba en el marco de una serie de reuniones en el Centro Integral de Estudios Metafísicos que Fernández encabezaba como gran maestro.

Tras asistir a los primeros talleres, las mujeres eran contactadas para ingresar al club secreto de "Tallis", donde debían prestarle servicios sexuales a "El Temucano" "con el propósito de que pudiera mantenerse brillando como una luz para el mundo".

"Me dice que el trabajo consistía en que yo tenía que entregarle mi energía sexual al maestro. Recuerdo que sentí un frío enorme en mi cuerpo, pero no podía demostrarlo: ¡Él era el maestro!", relata una de las víctimas, luego de ser citada vía correo electrónico a esta reunión secreta.

La figura que Tito Fernández construía de sí mismo en estas charlas generaba que los alumnos lo vieran como un ser intocable y sabio, al cual se le debía hacer caso en todo momento. "Sentía que por contárselo, él prendía una vela y me iba bien. Yo lo quise un montón, como un padre, como mi maestro. Entendía que lo que pasó había sido un sacrificio espiritual y, después de eso, se convirtió en mi Tata, mi padre ausente", agregó esta mujer.

El motel de Ejército con Toesca

Una vez dentro de "Tallis", las mujeres eran citadas a reuniones extraordinarias donde debían asistir con faldas a petición de Fernández. Allí, él les realizaba ritos de iniciación que consistían en tocar sus partes íntimas con una espada.

Una vez superada la actividad, el músico se contactaba personalmente con ellas para fijar una reunión en un motel ubicado en Ejército con calle Toesca, donde finalmente se concretaría el "traspaso de energía".

"Él quería que yo, por ser bailarina, me sacara la ropa de algún modo sexy y a mí no me salía. No podía actuar. Y me violó. No tuvo ni un cuidado, ni un gesto cariñoso. Para él, nosotras éramos esclavas sexuales, nada más", relata otra de las víctimas.

Las mujeres debían mantener siete encuentros sexuales con él para quedar unidas por "el cordón azul", un concepto con el que Fernández engatuzaba a sus víctimas.

"Siempre tenía la duda de si lo estaba culpando sin razón, o si en verdad el viejo era malo y turbio. La cuarta vez le dije, con mucho respeto, que no tenía ganas de ir, que cumplir con ese compromiso para mí no era agradable. Me respondió que ese encuentro tenía que ocurrir, porque ya estábamos ahí, que la cuarta vez era la más importante, porque sellaba la unión con el cordón azul", agregó la tercera víctima presente en este reportaje.

Amenazas y negación

Los abusos denunciados ocurrieron en 2010, según detalla el reportaje. Hoy, las amenazas contra las víctimas aún perduran. Una vez que se conocieron las denuncias, el círculo de Fernández comenzó a amedrentar a las mujeres, aseguran. Incluso una de ellas recibió en las últimas semanas una cara de papa tallada con alfileres de magia negra.

De acuerdo a The Clinic, el abogado del cantautor, Juan Carlos Sepúlveda, aseguró que "por el momento mi cliente no responderá preguntas sobre el caso".

Cuando se supo de las denuncias, el propio Fernández aseguró: "No tengo la menor idea, como no existió eso, no se me ocurre. Yo conozco muy poco a las personas que participan ahí. Yo voy solo a leer mi libro y punto".