[REVIEW] "The Crown" de Netflix: la familia real en su mejor momento

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- Periodista Digital:
Javier Núñez Reyes

La serie sobre la Reina Isabell II presenta su cuarta temporada, la más destacada hasta la fecha.

"The Crown", la serie original de Netflix sobre la Reina Isabel II, regresa este domingo 15 con una cuarta temporada que se convierte en su mejor entrega hasta ahora, la tanda de capítulos que los fanáticos estaban esperando.

Con 10 episodios nuevos, la producción retoma la historia en 1979 con el desafío de poner en pantalla a las tres mujeres más importantes de la segunda mitad del siglo XX: la Reina Isabel II, la Primer Ministro Margaret Thatcher y Lady Di.

La trama finalmente pone en pantalla lo más esperado desde que se inició la serie en 2016: el encuentro entre Príncipe Carlos y Diana, el momento en que esa tormentosa historia tiene su génesis.

La expectativa por ese instante, alimentado por una potente promoción por parte de Netflix, se satisface correctamente en el primer capítulo, sin hacer esperar a los fanáticos de la serie ¿Jugar con el misterio? ¿Es necesario estirar el chicle? Para Peter Morgan, creador y guionista de "The Crown", la respuesta aparentemente es clara: en la primera hora atrapa y sujeta al espectador en la relación amorosa más mediática de la historia moderna.

Emma Corrin fue la encargada de interpretar a Diana entre los 16 y casi 30 años de edad, un rol impecable en el que plasma en pantalla la figura mediática de la británica y también los problemas internos, como lo que significó ser una persona llena de flashes y el desorden alimenticio que sufrió.

Quizás el punto en contra es no mostrar la boda de 1981, pero hay que recordar que se trata de una serie sobre Su Majestad y ya tuvo su ceremonia recreada en pantalla en la primera temporada.

Pero mientras se desenvuelve el amor y desamor entre Carlos y Diana (incluidos los nacimientos de Guillermo y Enrique), la Reina se enfrenta a Margaret Thatcher, una histórica relación que demuestra los mejores momentos de toda la serie.

Si en las anteriores temporadas las audiencias entre la Reina y el Primer Ministro de turno eran meras instancias para conversaciones livianas e innecesarias en ocasiones, ahora se aprecia la instancia como una lucha de ideas y jerarquía, con la intensidad de Gillian Anderson en la piel de Thatcher, y la frialdad y madurez de Olivia Colman con el traje de Su Majestad.

Las dos mujeres frente a frente y el cada vez más oscuro panorama entre Carlos y Diana (con Camila Parker Bowles presente de forma magistral en la trama) hacen que el enganche con esta serie sea intenso. Por supuesto, la dirección audiovisual repite planos generales y se enfoca en detalles (sobre todo en Diana en su vida al interior del Palacio de Buckingham), y los efectos visuales siguen siendo uno de los puntos altos de "The Crown".

El liderazgo de la Reina Isabel II, el tormentoso romance de Carlos con Diana y los progresivos problemas mentales de la Princesa Margarita hacen que esta familia real muestre sus mejores defectos y virtudes (más defectos que virtudes, por cierto) en la entrega más destacada de "The Crown" hasta la fecha.