Joven chantajeaba a niños para que se suicidaran en "lives" de internet
De familia acomodada y miembro de una red de pedófilos, cometió la mayoría de sus crímenes siendo menor de edad.
Ahora enfrenta a los tribunales en Alemania y arriesga una condena de 10 años de cárcel.
La Fiscalía imputa al sujeto por más de 200 delitos cometidos contra una treintena de víctimas, a las que presionaba para que se autolesionaran y se quitaran la vida.
El juicio contra un joven conocido por el alias de 'White Tiger', sospechoso de haber chantajeado a niños por internet para que se suicidasen, algo que habría conseguido en al menos un caso, ha comenzó este viernes en la ciudad alemana de Hamburgo.
La fiscalía lo acusa de 204 crímenes cometidos contra una treintena de niños y adolescentes, muchos de los cuales no han podido ser identificados.
Al joven de 21 años, que fue detenido el pasado verano en la casa de sus padres en Hamburgo, se le imputa un asesinato -por el suicidio que un adolescente estadounidense de 13 años retransmitido en directo en 2022- y varios intentos de asesinato.
Las víctimas conocidas proceden de países como Alemania, Finlandia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos.
El acusado, que según la fiscalía formaba parte de una red de pederastas internacional conocida como '746' y que fue descubierto con ayuda del FBI, establecía contacto con perfiles de menores y los presionaba por medio de videos comprometedores para que se lesionaran o intentaran suicidarse en directo.
La abogada del sospechoso denunció este viernes, según la cadena regional NDR, que justo antes del inicio del proceso y después de ser trasladado desde la cárcel juvenil a otro centro más próximo al juzgado, fue atacado por otros dos presos, que le causaron heridas en la cara.
La jurista también adelantó que el joven no se pronunciará sobre las acusaciones en el curso del juicio.
El proceso se celebra a puerta cerrada porque la mayoría de los hechos que se le imputan se produjeron cuando todavía era menor de edad, una circunstancia por la que, incluso si es condenado finalmente por asesinato, se enfrenta solo a una pena máxima de 10 años de prisión.
Según los medios de comunicación, el acusado procedía de una familia pudiente y en el momento de su detención estudiaba medicina en una universidad privada de Hamburgo.