Artemis II probará "órganos en chips" para estudiar efectos del espacio sobre los humanos
La misión tripulada de la NASA dará la vuelta a la Luna este año y utilizará tecnología biomédica para analizar cómo el cuerpo responde a factores como la microgravedad y la radiación.
Esta innovación médica podría no solo mejorar la seguridad de futuras misiones espaciales, sino también impulsar tratamientos personalizados para enfermedades como el cáncer.
La misión Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto a partir del próximo 6 de febrero desde el Centro Espacial Kennedy, marcará un hito en la exploración espacial al estudiar, por primera vez, la radiación y la falta de gravedad en tejidos humanos mediante el uso de "órganos en chips".
Estos dispositivos, del tamaño de una memoria USB, contienen células de los cuatro astronautas de la misión (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el Jeremy Hansen), y replican el funcionamiento de partes reales del cuerpo.
This chip could help advance the future of health and space exploration!
— NASA Science (@NASAScience_) January 20, 2026
Organ chips aboard @NASAArtemis II mission could be used to understand, and then predict, how an individual might respond to a variety of space environmental stressors. Here’s how: https://t.co/keWrejow2h pic.twitter.com/jgd3M73j3Y
La investigación, denominada AVATAR (A Virtual Astronaut Tissue Analog Response), permitirá analizar cómo la microgravedad y la radiación afectan estructruras biológicas como el corazón, los pulmones, el hígado o la médula ósea.
"Artemis II marcará la primera vez que este tipo de dispositivos se pruebe fuera de los cinturones de Van Allen o lejos de la Estación Espacial Internacional (EEI)", explicó Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA.
El viaje, que tendrá una duración de 10 días, será la aproximación humana más cercana a la Luna desde la misión Apolo 17 en 1972, a bordo del cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion. Durante el trayecto, los chips viajarán junto a la tripulación en equipos autónomos que mantendrán las condiciones necesarias para el experimento.
Según la NASA, estos dispositivos biomédicos permitirían anticipar la respuesta de una persona frente a la radiación y distintos tratamientos médicos. "Evaluaremos si podemos utilizar estos avatares de astronautas como herramientas para medir y predecir la respuesta humana a los factores de estrés del espacio profundo", señaló Bleacher.
La microgravedad y la exposicion energética aceleran procesos asociados a enfermedades como la pérdida ósea o la aterosclerosis. El experimento descrito permitirá estudiar, en apenas algunos días, cambios que en la Tierra tardan años en manifestarse.
Bleacher indicó que los datos obtenidos se compararán con estudios previos realizados en la Estación Espacial Internacional (EEI) y con "muestras tomadas de la tripulación antes y después del vuelo", lo que permitirá el análisis más detallado hasta ahora sobre el impacto del entorno espacial en el desarrollo de células sanguíneas.
AVATAR busca anticipar riesgos para la salud en futuras misiones a la Luna y Marte y desarrollar medidas preventivas, "incluida la personalización de los kits médicos para cada astronauta".
El científico agregó que estos avances también podrían beneficiar a la población en la Tierra, ya que la investigación "podría impulsar avances en tratamientos individualizados para enfermedades como el cáncer".