Por tercer año consecutivo, detectan influenza aviar en la Antártica Chilena

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Autor: Cooperativa.cl

Científicos del Inach y de la Universidad de Chile registraron casos en lobos marinos y un cormorán.

 Universidad de Chile

Esta temporada se han confirmado menos contagios que en la anterior, pero con mayor mortalidad relativa.

En el marco del Proyecto de Vigilancia de Influenza Aviar Altamente Patogénica (HPAI) en el territorio antártico, desarrollado en colaboración entre el Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, se confirmó nuevamente la presencia del virus de influenza H5N1 en muestras recolectadas, marcando el tercer año consecutivo con detecciones asociadas a mortalidad de aves y mamíferos marinos.

La campaña 2025–2026, coordinada por Marcelo González, investigador de INACH, y Víctor Neira, académico de Favet, continuó operando en las bases Escudero, Buque Betanzos y O'Higgins, incorporando diagnóstico en tiempo real para apoyar el análisis oportuno de muestras sospechosas.

En las bases O'Higgins y Buque Betanzos, el muestreo permitió identificar y confirmar la presencia del virus en los cuerpos de dos lobos finos antárticos y un cormorán antártico, respectivamente. En tanto, en Base Escudero el equipo desarrolló labores de vigilancia en la Isla Rey Jorge, donde se registraron aves marinas y pingüinos muertos sospechosos, aunque hasta ahora ninguno ha sido confirmado como infectado.

Durante la campaña actual se han observado menos casos que en la temporada pasada, aunque con una mayor frecuencia relativa de mortalidad en lobos finos antárticos. Esta información, sumada a los datos de años anteriores, sugiere cambios dinámicos en los patrones de detección, lo que abre nuevas interrogantes sobre la transmisión entre especies, el impacto en las comunidades del ecosistema y la evolución del virus en ambientes extremos.

Estos resultados se enmarcan en un trabajo de largo plazo desarrollado por INACH junto a investigadores del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN), quienes han contribuido a la vigilancia y al conocimiento de la influenza aviar en la región, incluida la primera detección del virus en 2014.

Durante las próximas semanas, el equipo continuará con el programa, completará el análisis de las muestras pendientes y avanzará en la secuenciación de los casos confirmados, con el objetivo de caracterizar genéticamente los virus y aportar antecedentes sobre su origen, diversidad y dinámica de circulación.