¿Qué es la baja segregada y por qué es tan difícil de predecir?

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Autor: Cooperativa.cl

Este fenómeno atmosférico, también llamado núcleo frío en altura, puede provocar lluvias intensas y muy localizadas, como las registradas este fin de semana en el poniente de Santiago.

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Las imágenes de una nube estacionada descargando agua exclusivamente sobre el sector poniente de Santiago impactaron a los capitalinos este fin de semana.

Para entender la naturaleza de este evento, el climatólogo de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), Raúl Cordero, conversó con Una Nueva Mañana, donde detalló que se trató de una "baja segregada", también conocida como "núcleo frío en altura".

Según explicó el profesional, este fenómeno consiste en una masa de aire frío proveniente del sur que se encuentra con aire cálido en la superficie.

"Ese contraste de temperatura -aire muy cálido en la superficie con aire frío a cinco kilómetros de altura- provoca flujos convectivos verticales que al final terminan a veces condensándose, provocando tormentas. Es decir, provocan lo que se llama en general inestabilidad", señaló Cordero.

El desafío de la predicción local

Una de las mayores interrogantes fue por qué las lluvias se concentraron con tanta fuerza en comunas como Maipú, mientras que en otros sectores de la capital el sol permanecía presente. Cordero aclaró que esta es una característica intrínseca del fenómeno.

"Siempre las bajas segregadas tienen esta característica de que son tan difíciles de pronosticar, porque te llueve en una comuna y en la comuna siguiente tienes sol. Son muy difíciles de pronosticar cuánto va a llover y dónde exactamente", afirmó el climatólogo.

Cordero recordó que las bajas segregadas de verano son habituales, pero generalmente ocurren en la zona cordillerana, provocando los conocidos cortes de agua por turbiedad en el río Maipo.

"Es la primera vez en cinco años que tenemos precipitaciones tan intensas en la ciudad como resultado de una baja segregada. La última vez fue en el 2021, a fines de enero o inicios de febrero. Fue una precipitación muy intensa, 40 milímetros", detalló.

El experto advirtió sobre el peligro de la lluvia estival, enfatizando que "en el verano siempre la isoterma cero está alta, es decir, siempre llueve, nunca nieva. Cuando llueve en el verano en un país cordillerano como Chile, siempre vamos a sufrir".

Alerta por El Niño 2026

A pesar de las recientes lluvias localizadas en la Región Metropolitana, la mirada de los expertos está puesta en el mediano plazo. Cordero adelantó que el desarrollo del fenómeno de El Niño marcará el calendario climático de 2026, trayendo consigo efectos ambivalentes para el país.

Actualmente, las costas de Ecuador y Perú se mantienen frías debido a La Niña, pero los modelos indican un cambio inminente.

"Se prevé que durante el 2026 se desarrolle El Niño. Y El Niño significa que se va a calentar esa zona del Pacífico Tropical y ese calentamiento que ocurre a miles de kilómetros de la costa de Chile terminará afectándonos a nosotros", explicó Cordero.

La buena noticia para el sector hídrico es que El Niño suele asociarse a mayores precipitaciones durante los meses de invierno en la zona central de Chile. Según el experto, esto podría dar un respiro tras años de déficit.

"El Niño tiene una cosa buena para nosotros: es que probablemente nos debería al menos evitar que este año 2026 sea hiperárido. Como que sería raro que fuese extraordinariamente seco por El Niño. La última vez tuvimos un par de eventos muy significativos en junio y agosto de precipitaciones en el centro y en el sur del país", recordó el profesional.

Sin embargo, el alivio hídrico tiene un costo: el aumento de las temperaturas globales. Cordero fue enfático en que el próximo periodo estival podría superar los récords de calor actuales, aumentando exponencialmente el riesgo de desastres forestales.

Cordero explicó que "si este verano fue caluroso con La Niña, imagínate cómo va a estar el verano próximo con El Niño. El Niño calienta esa zona del Pacífico y calienta al mundo entero. El próximo verano va a ser muy caluroso, mucho peor que este probablemente. Y ya ves lo que hace el calor con los incendios".

Finalmente, el climatólogo hizo un llamado a la prevención temprana porque, dijo, "pareciera muchas veces que nos acordamos solo cuando pasan las cosas y no en la víspera. Tenemos diez meses por delante, porque el próximo verano va a ser muy caluroso. Hay que prepararse".