Cada segundo cuenta: qué hacer ante un ahogamiento en piscinas y cómo aplicar RCP

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

Con el aumento de las temperaturas, las piscinas se convierten en uno de los principales focos de riesgo.

Conoce las medidas de prevención y cómo actuar paso a paso ante un ahogamiento mientras llega la ayuda de emergencia.

 ATON

Las altas temperaturas han convertido a las piscinas en una de las principales entretenciones del verano. Sin embargo, también pueden transformarse en escenarios de graves accidentes si no se adoptan las medidas de precaución necesarias.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 236 mil personas mueren cada año por ahogamiento o asfixia por inmersión, por lo que resulta fundamental estar preparados ante una emergencia y reforzar la prevención.

Prevención y cuidados

Marcela Garrido, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes, entregó una serie de recomendaciones para resguardar la seguridad de niños y adultos en zonas de piscina.

Entre las principales medidas, destacó la instalación de rejas fijas que impidan el acceso de niños sin supervisión. Asimismo, señaló que los menores siempre deben ingresar al área utilizando chaleco salvavidas.

También recomendó, en la medida de lo posible, que los niños asistan a clases de natación desde temprana edad, idealmente a partir del primer año de vida.

En el caso de los adultos, enfatizó la importancia de evitar el consumo de alcohol antes o durante el baño, además de no correr en los alrededores de la piscina, debido al riesgo de caídas en superficies resbaladizas.

Maniobras de reanimación

La especialista también entregó indicaciones paso a paso sobre maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), una de las acciones más efectivas para asistir a una persona que ha sufrido asfixia por inmersión.

En primer lugar, se debe recostar a la persona sobre una superficie dura. Luego, extender el mentón para despejar la vía aérea y verificar que no existan obstrucciones.

Posteriormente, iniciar la respiración boca a boca, repitiéndola dos veces. Después, colocar la base de una mano en el centro del pecho y realizar 30 compresiones rápidas hacia abajo, permitiendo que el tórax se expanda tras cada una.

Esta secuencia debe repetirse de manera continua.

La experta explicó que lo ideal es que, mientras una persona ejecuta las maniobras, otra solicite ayuda y contacte a los servicios de emergencia. Si no hay acompañantes, se recomienda repetir la secuencia cinco veces antes de realizar el llamado y continuar con la reanimación hasta que la persona recupere la respiración o llegue asistencia profesional.