Senapred duplicó proveedores de viviendas de emergencia y activó pagos de bonos
El delegado Eduardo Pacheco confirmó que siete empresas estarán a cargo de la instalación de casas.
Además, esta semana inicia el pago del Bono de Acogida Universal para los damnificados de los incendios.
El proceso de reconstrucción en las zonas afectadas por la reciente catástrofe entra en una fase de aceleración. Atendiendo al llamado del Presidente Gabriel Boric, Senapred reforzó la capacidad operativa en terreno, especialmente en lo que respecta a la habitabilidad de las familias afectadas.
Eduardo Pacheco, delegado presidencial en la Región del Biobío, anunció un incremento significativo en la logística para la instalación de viviendas de emergencia. Según la autoridad, se ha logrado duplicar la cantidad de empresas encargadas de estas labores para agilizar las entregas en las zonas críticas.
Pacheco detalló que "pasamos del inicio de las tareas de ayuda temprana de tres proveedores a tener seis proveedores ahora y se está evaluando un séptimo. De cerca de 140 viviendas ya instaladas, más otras más de 50 que están en proceso de instalación".
Ayudas económicas
Además de la infraestructura, el plan de ayuda estatal contempla transferencias directas para los damnificados. Una de las herramientas principales ha sido el "Bolsillo Electrónico", una opción que permite a las familias gestionar recursos para la reparación de sus hogares.
El delegado Pacheco destacó que "nos estamos acercando a las 1.500 personas que optaron por este beneficio. Es decir, una gran cantidad de personas ha optado por esta opción que se entregó con estas 150 UF que se cancelan en tres pagos y que esperamos también que ese pago pueda estar ya a contar de la próxima semana".
Por otro lado, se confirmó que este miércoles comenzará la entrega del Bono de Acogida Universal. Este beneficio, destinado a todos los damnificados de las regiones del Biobío y Ñuble, consiste en un pago de 10 Unidades de Fomento (UF), el cual busca aliviar los gastos inmediatos de quienes perdieron sus viviendas o se encuentran en condiciones de allegados o arrendatarios temporales.
A la fecha, ya se contabilizan 300 viviendas instaladas entre ambas regiones, cifra que se espera aumente rápidamente con la incorporación de los nuevos proveedores de servicios.