China Hoy: ALC en un mundo de tensiones; desarrollo, paz y previsibilidad

Publicado:
- Periodista Digital:

Llevar la relación bilateral a una nueva etapa.

  • Este es un artículo de la revista China Hoy, que puedes leer completo en este enlace gracias al acuerdo con Efecto China.

Por: Ignacio Araya

El sistema internacional atraviesa una fase de incertidumbre prolongada. Las tensiones geopolíticas, la desaceleración del crecimiento global y el uso creciente de medidas unilaterales han elevado los costos de la inestabilidad para los países en desarrollo. América Latina y el Caribe (ALC) no son ajenos a este contexto.

Las prioridades de la región siguen estando estrechamente vinculadas a la reducción de desigualdades, la expansión de infraestructura, la mejora de la conectividad, la incorporación de tecnología y la generación de crecimiento sostenible. A estas agendas se suma, con creciente fuerza, la seguridad entendida principalmente desde una perspectiva de seguridad pública y fortalecimiento institucional, más que como militarización. Desde esta perspectiva, la previsibilidad en las relaciones internacionales se vuelve un activo central para los países latinoamericanos y caribeños.

Es en este escenario donde adquiere relevancia el tercer Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, publicado en diciembre de 2025 por el Gobierno chino. Este documento se inscribe en una trayectoria iniciada en 2008, con la publicación del primer documento de esta naturaleza, continuada en 2016 con el segundo, y actualizada ahora, después de casi dos décadas de interacción creciente. Su objetivo explícito es resumir las experiencias acumuladas de cara al futuro y exponer de manera integral la política de China hacia la región. El propio texto sitúa la relación China–ALC en un contexto global marcado por transformaciones aceleradas y por una mayor gravitación del Sur Global, subrayando la importancia de respuestas cooperativas frente a acciones unilaterales que afecten a la paz y la seguridad internacionales.

Un elemento central del documento es la articulación de cinco programas de cooperación —solidaridad, desarrollo, civilizaciones, paz y pueblos— concebidos como un marco integral para dar profundidad a la relación China–ALC. Esta arquitectura propone mecanismos prácticos para coordinar políticas, intercambiar experiencias y generar resultados concretos.

En materia de desarrollo, el texto amplía de manera significativa la noción tradicional de cooperación económica. No se limita a infraestructura física convencional, sino que incorpora con fuerza áreas de conectividad digital en transporte y otros servicios de las ciudades y sus aledaños. Este enfoque resulta coherente con las necesidades actuales de ALC, donde la brecha digital, la modernización de servicios urbanos y la integración territorial son componentes clave del desarrollo sostenible.

La cooperación científica y tecnológica ocupa también un lugar destacado. El documento propone fortalecer marcos institucionales para la innovación en áreas como inteligencia artificial (IA), biomedicina, circuitos integrados y tecnologías de la información, así como la creación de laboratorios conjuntos, centros de investigación y plataformas de transferencia tecnológica. En este marco, la IA es abordada no solo como un sector productivo, sino como un ámbito de gobernanza global, promoviendo el diálogo y la cooperación.

Imagen foto_00000001
19 de enero de 2026. Personas visitan el sumergible tripulado "Fendouzhe" del buque chino "Tan Suo Yi Hao" en el Puerto de Valparaíso, ciudad de Valparaíso, Chile. Ese mismo día arranca la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama para estudiar las profundidades del Pacífico. Xinhua

En el ámbito de la seguridad, el documento adopta un enfoque centrado en la estabilidad y la cooperación no tradicional, vinculada a la Iniciativa para la Seguridad Global. Se destacan áreas como la aplicación de la ley, la cooperación judicial, o la lucha contra el narcotráfico, la corrupción, el lavado de dinero y los flujos financieros ilícitos. En materia de ciberseguridad, el texto promueve la construcción de un ciberespacio pacífico, abierto, seguro y ordenado, basado en la gobernanza multilateral, la Iniciativa Global sobre la Seguridad de Datos y el respeto a la soberanía digital, así como el impulso a normas internacionales ampliamente aceptadas en el marco de la ONU. Este enfoque coincide con la manera en que muchos países latinoamericanos conciben la seguridad: como fortalecimiento de capacidades institucionales y resiliencia social, más que como lógica de confrontación.

De manera explícita, el texto señala que estas relaciones no excluyen la participación de otros actores y que China está dispuesta a desarrollar cooperación tripartita con terceros países y organizaciones internacionales, siempre que los proyectos sean propuestos, consentidos y liderados por los propios países latinoamericanos y caribeños, basándose en el respeto mutuo y las ventajas complementarias.

En tiempos de tensiones globales, la previsibilidad y la cooperación práctica se convierten en bienes escasos. Este documento ofrece un marco que, al menos en su formulación, apunta en la dirección de cooperación concreta, respeto mutuo y una visión de largo plazo basada en el desarrollo compartido.

Imagen foto_00000002
Ignacio Araya. Foto cortesía del autor.

*Ignacio Araya es científico político de la Universidad Diego Portales de Chile y doctor en relaciones internacionales de la Central China Normal University.

Este artículo es reproducido de Diario del Pueblo digital.