Primer ministro libanés anuncia prohibición total de actividades militares de Hizbulá
Nawaf Salam declaró ilegales las operaciones del grupo chií y aseguró que el Gobierno forzará la entrega de su arsenal.
El programa para desarmar al grupo se definió tras el término de la guerra con Israel el pasado 2024.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció este lunes que van a prohibir "toda" la actividad militar del grupo chií Hizbulá y a forzar su desarme, después de que un ataque del movimiento contra Israel provocara una ofensiva aérea de envergadura contra el Líbano.
"Por todo lo que ha hecho, vamos a bloquear inmediatamente todas las actividades militares y de seguridad de Hizbulá al considerarlas ilegales, vamos a obligarles a entregar sus armas al Gobierno libanés y a limitar su trabajo en el ámbito político a los marcos constitucionales", dijo el dirigente en rueda de prensa.
Escalada del conflicto
Salam condenó el ataque lanzado esta madrugada por la formación chií contra unas instalaciones militares en el norte de Israel, en lo que argumentó como una respuesta al asesinato del máximo líder iraní, Ali Jameneí, y a la continuación de los bombardeos israelíes contra el Líbano pese al alto el fuego de 2024.
En esta línea, el primer ministro defendió también que las decisiones sobre "la guerra y la paz" recaen exclusivamente sobre el Estado libanés, al tiempo que pidió a los países socios del Líbano que ayuden a parar los ataques israelíes de forma permanente.
Israel respondió a la acción lanzada esta madrugada por Hizbulá con una intensa campaña de bombardeos contra el sur del Líbano, el oriental Valle de la Bekaa y los suburbios meridionales de Beirut conocidos como el Dahye.
Las acciones israelíes, que aún siguen en marcha, provocaron una fuerte ola de desplazamientos desde las regiones afectadas.
El plan de desarme
El verano pasado, el Gobierno libanés aprobó un plan para desarmar a Hizbulá tras su última guerra con el Estado judío, que finalizó con un alto el fuego en noviembre de 2024.
A finales del pasado año, el Líbano dio por terminada con éxito la primera fase del desarme en las zonas fronterizas con el Estado judío, pero las nuevas etapas de la iniciativa no cuentan con el beneplácito de Hizbulá, que ve la entrega de su armamento como una concesión a Israel.