Sólo el 15% de las calles tiene nombre de mujer
Un estudio del Centro de Estudios de Ciudad y Territorio del Minvu evidenció la profunda desigualdad en el reconocimiento simbólico del espacio público.
Por cada calle con nombre de mujer, hay más de cinco con nombre de hombre.
"Que el 5,3% de las calles lleven nombre de mujer (en ciertas ciudades), no es un dato solamente estadístico, es la evidencia de una asimetría profunda en la producción simbólica de la memoria humana", explicó Cristina Moyano, académica Usach.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, un estudio exploratorio elaborado por el Centro de Estudios de Ciudad y Territorio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) reveló que solo el 15% de las calles -en cerca de 100 comunas del país- tiene nombre femenino.
La investigación, publicada en 2023, evidencia la profunda desigualdad en el reconocimiento simbólico del espacio público: De 99.344 calles analizadas en 99 comunas del país, solo un 36% lleva nombre de personas. Sin embargo, de ese total solo un 15% de las calles tiene nombre de mujer.
En términos globales, en tanto, solo el 5,3% de las calles en esas ciudades tiene nombre femenino, pese a que las mujeres representan el 50,9% de la población urbana.
En síntesis, por cada calle con nombre de mujer, hay más de cinco con nombre de hombre.
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"Símbolo de reconocimiento histórico"
En conversación con Diario Usach, la decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago, Cristina Moyano, explicó que el nombre de las calles "constituye una de las formas más persistentes y también naturalizadas de construcción de memoria colectiva en la ciudad, porque no se trata simplemente de una convención administrativa para orientarnos en el espacio, la toponimia urbana funciona como un dispositivo simbólico de reconocimiento histórico, una cartografía de aquello que una comunidad decide recordar, homenajear y transmitir como parte de su identidad".
Según el estudio, en dicha cartografía las mujeres aparecen poco y, cuando lo hacen, es bajo ciertas categorías: el 42% de las calles dedicadas a mujeres corresponde a nombres y apellidos; el 30% a figuras religiosas o santas; el 17% corresponden a nombres de pila; 5% a mujeres indígenas y otro 5% a mujeres identificadas por su oficio o profesión.
"Al repetir diariamente los nombres de las calles, las ciudades producen una pedagogía silenciosa de la historia, enseñan quién merece ser recordado. Que el 5,3% de las calles lleven nombre de mujer no es un dato solamente estadístico, es la evidencia de una asimetría profunda en la producción simbólica de la memoria humana", enfatizó la académica.
El estudio también reveló que Gabriela Mistral es la mujer con mayor cantidad de calles dedicadas en Chile, pero es Santa Rosa quien acumula mayor extensión territorial, con 91,7 kilómetros sumando todas las vías que llevan su nombre.
"El espacio urbano reproduce las estructuras históricas de exclusión que han marcado la participación de las mujeres en la esfera pública. Cuando la presencia femenina es tan minoritaria, la ciudad reproduce una memoria incompleta, donde la mitad de la población queda simbólicamente fuera del relato colectivo", concluyó Moyano.