Sinners y One Battle After Another lideran la carrera por el Oscar a Mejor Película
Sinners y One Battle After Another llegan como las principales favoritas para quedarse con el Óscar a Mejor Película, tras dominar gran parte de la temporada de premios.
Con propuestas y estilos muy distintos, ambas producciones protagonizan uno de los duelos más inciertos.
La carrera por el Óscar a mejor película se reduce a un duelo entre la ambición de "Sinners" y la explosividad de "One Battle After Another", dos visiones masculinas enfrentadas que transforman conflictos sociales en un duelo titánico por el máximo galardón.
El cara a cara entre ambos proyectos se perfila como el más indeciso de una gala que presenta todavía muchas incógnitas en la mayoría de las categorías, ante una Academia dividida entre la innovación técnica y el relato tradicional.
¿Por qué "Sinners"?
La propuesta de Ryan Coogler alcanza una dimensión histórica al establecer un nuevo récord absoluto con sus 16 candidaturas, una cifra hasta ahora inédita en los registros de la Academia.
Si bien este resumen de menciones no garantiza que "Sinners" deba imperar en la categoría reina, la magnitud de su presencia presagia un síntoma de consenso entre los votantes de la Academia de Hollywood.
Y es que la cinta ha ido ganando músculo en la temporada de premios de esta edición, con unos Globos de Oro que engalanaron la banda sonora, compuesta por Ludwig Göransson, y la consideraron el mayor logro cinematográfico en taquilla.
Apoyada en la doble interpretación de Michael B. Jordan, la película utiliza los códigos del suspense sobrenatural para realizar una radiografía sobre la culpa y la supervivencia que trasciende el cine de género.
¿Por qué "One Battle After Another"?
Por su parte, película del aclamado Paul Thomas Anderson presume de haberse colgado las medallas de los premios más grandes: conquistó los Globos de Oro como mejor película de comedia y musical y los BAFTA, dos de los termómetros más fiables en la carrera de los Óscar.
Su éxito no solo bebe del talento de sus actores, grandes piezas en el tablero de Hollywood: desde Leonardo DiCaprio a Sean Penn y el puertorriqueño Benicio del Toro; también por tratar una narrativa de elevado calado como es el conflicto migratorio en EE.UU. y el supremacismo blanco.
Mediante una estructura coral de ritmo frenético, la cinta disecciona las dinámicas de poder y la crisis humanitaria en la frontera para articular un relato que conecta con el debate contemporáneo sobre la identidad y se presenta como un testimonio social de impacto.