"El Castillo Ambulante" trae la magia de Ghibli de vuelta a los cines
El clásico de Hayao Miyazaki ya está de regreso en la cartelera local.
A más de dos décadas de su estreno, "El Castillo Ambulante" sigue siendo la película más accesible de Miyazaki.
Nadie puede negar la magia de Studio Ghibli con sus mundos llenos de imaginación, color y vida, por lo que tener la oportunidad de ver una de sus películas en la gran pantalla resulta una bendición en tiempos de inmediatez y streaming.
"El Castillo Ambulante" ("Howl no Ugoku Shiro") se encuentra de regreso en los cines chilenos, permitiendo a las audiencias reencontrarse con este precioso relato pacifista dirigido por Hayao Miyazaki, que ha envejecido mejor de lo que muchos hubieran imaginado, considerando que no se trata del mejor trabajo del director de "La Princesa Mononoke" y "El Viaje de Chihiro".
La adaptación de la novela homónima de Diana Wynne Jones nos presenta a la joven sombrerera "Sophie", quien se ve convertida en una mujer de 90 años por una vanidosa bruja luego de cruzar su destino con "Howl", un misterioso mago que viaja a bordo de un castillo ambulante.
Buscando una forma de acabar con la maldición, "Sophie" se embarca en esta fortaleza mágica donde conoce a "Markl", el joven aprendiz de "Howl", y a un impetuoso demonio de fuego llamado "Calcifer", sin saber el impacto que provocará en las vidas de todos los que habitan en aquel castillo.

Aunque nunca hayan visto la película, reconocerán inmediatamente las melodías de Joe Hisaishi. El colaborador recurrente de Miyazaki nos regala un trabajo musical cargado de emoción que termina siendo superior a la misma historia, resonando con fuerza al volver a escucharlo en la gran pantalla y dando mayor fuerza a cada escena.
Desde la caminata en el cielo entre "Sophie" y "Howl" hasta la intensidad del encuentro con "Madame Sulliman", cada instante crece al ser acompañado por los sonidos de Hisaishi.
Libertad desde la vejez y el amor como fuerza de cambio
La película sigue flaqueando en su tramo final, donde todo se resuelve tan rápido que pareciera ser por arte de magia, sin mucha lógica narrativa que parece hasta intencional, pero aquello no resta mérito a un recorrido que logra romper con patrones preestablecidos gracias a personajes centrales que son más de lo que se deja ver en una primera impresión.
"Sophie" y "Howl" no son unidimensionales. La joven sombrerera se sentía resignada a una vida gris, incluyendo encontrarse fea en comparación con otras mujeres, y la maldición que la transforma en anciana es lo que realmente la saca de sus límites, llevándola a descubrir la verdadera magia del mundo desde la libertad que da la vejez.

Mientras que el mago ocultaba una personalidad egoísta, ególatra y hasta cobarde bajo una apariencia perfecta, creyendo que la belleza era lo más importante. Lo que los une es el amor, pero no el estereotipado, sino aquel que les hace ver a ambos las fortalezas que consideraban debilidades, actuando como una fuerza de cambio.
La familia que se forma en torno a ellos es justamente la que logra ver lo que esconden bajo todas esas capas.
Un castillo que es un protagonista más
Otro gran protagonista es el mismísimo castillo que da nombre a la película, que también se conoce como "El increíble castillo vagabundo", donde cada pieza de su estructura está viva, tanto en su interior como exterior. Ver en pantalla grande que cada segmento se mueve por separado al tener al castillo en movimiento, dan cuenta de un verdadero trabajo de relojería del equipo de Studio Ghibli, cuidando cada detalle, haciendo un personaje más a esta residencia móvil.
La cuidada y preciosa labor del equipo de animación encabezado por Miyazaki hacen de esta película una experiencia cinematográfica de altísimo nivel, permitiendo disfrutar de cada detalle, hasta aquellos que se nos pudieron haber pasado en un primer visionado.
A más de dos décadas de su estreno, "El Castillo Ambulante" sigue siendo la película más accesible de Miyazaki y aquellos mensajes que se consideraron lánguidos y monótonos en su momento, hoy resultan liberadores y sumamente imperiosos en tiempos donde el pacifismo, el amor y expresar emociones parecen ser debilidad.
"El Castillo Ambulante" ya se encuentra en cartelera en cines chilenos.