Apuestas online en Chile: entre el discurso de protección y el vacío regulatorio

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- Periodista Digital:

En un mercado que ya opera, hay miles de niños y jóvenes que apuestan, pero sin ningún resguardo del Estado.

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En Chile, el debate sobre la regulación de las apuestas online se ha visto empañado por una narrativa que instrumentaliza la protección de menores para justificar la inacción. Con un preocupante 26% de jóvenes entre 12 y 32 años reconociendo haber apostado en el último año, la gravedad del problema es indiscutible; sin embargo, resulta inaceptable utilizar este riesgo masivo como un argumento para evitar la creación de un marco normativo serio.

Lo que enfrentamos no es una disyuntiva entre proteger o regular, sino una falsa dicotomía que favorece únicamente a los actores que se benefician del vacío legal y la falta de supervisión estatal.

El rol de Polla Chilena y la defensa de mercado

Detrás del discurso moralista se esconde la estrategia de la Polla Chilena de Beneficencia, un actor estatal que, ante resultados financieros deteriorados y una evidente incapacidad de adaptación digital, utiliza la bandera del "bienestar de los menores" para bloquear la entrada de competidores. Esta lógica busca mantener una posición dominante mediante la prohibición simbólica, transformando la política pública en una simple defensa de mercado. Es un cinismo institucional que prefiere mantener el juego en la sombra antes que establecer reglas de entrada claras que obliguen a los incumbentes a competir en igualdad de condiciones.

La realidad es brutal: el mercado ya existe y miles de jóvenes apuestan hoy sin ningún tipo de resguardo estatal porque el país se niega a regular. Al trasladar el fenómeno a la informalidad digital, el Estado pierde en todos los frentes; desaparece la capacidad de fiscalización, se renuncia a una recaudación tributaria de millones de dólares y, lo que es más grave, se abandona la posibilidad de proteger efectivamente a los más vulnerables. Permitir plataformas sin tributación ni controles de edad es, en la práctica, un perjuicio para la sociedad toda en beneficio exclusivo de operadores informales.

Tecnología: El fin del argumento prohibicionista

El argumento de la imposibilidad de control se derrumba ante los avances tecnológicos actuales que permiten una fiscalización robusta y en tiempo real. Hoy es factible exigir verificación de identidad cruzada con el Registro Civil, autenticación biométrica y trazabilidad del comportamiento del usuario para bloquear automáticamente a menores y detectar conductas adictivas. El problema, por tanto, no es técnico sino regulatorio; un sistema bien diseñado no solo es posible, sino que ya es el estándar en múltiples jurisdicciones internacionales donde el Estado interviene activamente para mitigar riesgos.

Chile se encuentra ante una negligencia estructural si insiste en mirar hacia el lado mientras el miedo se convierte en negocio. El país debe decidir entre persistir en un modelo informal que favorece a empresas debilitadas o asumir la realidad y regular con estándares tecnológicos que protejan a niños, jóvenes y jugadores. La omisión regulatoria, bajo gritos de alarma y discursos moralizantes, no es protección; es pura hipocresía institucional que ignora las herramientas disponibles para enfrentar con seriedad técnica una actividad que ya es parte de la realidad nacional.

¿Consideras que la actual administración del Estado tiene la voluntad técnica necesaria para implementar estos controles biométricos o crees que el peso de los actores tradicionales seguirá frenando el debate?

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