Familia de niño trans denunció graves episodios de discriminación y violencia en colegio de Maipú
Acusaron humillaciones constantes y agresiones físicas vinculadas al proceso de transición de género del menor de 13 años.
El Movilh exigió sanciones inmediatas y medidas de protección efectivas.
Durante el último mes, el afectado sufrió ataques verbales discriminatorios y una golpiza a la salida del establecimiento sin intervención oportuna de adultos.
La familia de un estudiante trans de 13 años del Complejo Educacional Maipú (Cemar) denunció una grave seguidilla de agresiones contra su hijo.
La denuncia es respaldada por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y apunta a compañeros y a un docente como responsables de los abusos vinculados a la transición de género del menor.
"Desde el inicio de su transición, durante el año pasado, mi hijo ha sido víctima de constantes episodios de humillación, descalificaciones, agresiones físicas y psicológicas, así como discriminación tanto por parte de estudiantes como, lamentablemente, de algunos docentes del establecimiento", detalló el padre de la víctima.
Según la familia, el acoso comenzó el año pasado con insultos en sus pertenencias y humillaciones por parte de un profesor, quien habría utilizado su nombre registral para descalificarlo frente al curso.
La violencia escaló en el último mes con dos episodios críticos: "El día viernes 18, una estudiante lo esperó a la salida del colegio y lo agredió físicamente, generándose una pelea. Esta situación ocurrió en presencia de adultos del establecimiento, quienes no intervinieron oportunamente. Ese mismo día, en dependencias del gimnasio, mi hijo fue nuevamente agredido verbalmente por compañeros, quienes le gritaron insultos discriminatorios como 'travesti' y 'maricón'", señaló el papá del menor.
Javiera Zúñiga, vocera del Movilh, confirmó el envío de una carta a la dirección del colegio exigiendo sanciones y medidas de protección. El organismo advirtió que "los hechos denunciados vulneran la Ley Zamudio, la Ley de Identidad de Género, la Ley 21.809 sobre convivencia escolar y la Ley 21.430 sobre Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia", por lo que ya brindan apoyo psicológico al estudiante.
Los apoderados manifestaron su frustración ante la gestión del equipo de convivencia escolar y la dirección del Cemar. "Se nos indica que los hechos serán investigados, pero no hemos recibido medidas efectivas", lamentó el padre del afectado.